Mario Carricart, Jefe de Gabinete de la Presidencia de Codere Argentina y moderador de la conferencia, hizo una introducción al tema y presentó a los oradores: Beatrice Rangel, Presidente de Codere Argentina, Daniel Amoroso, Secretario General de Aleara (Sindicato de trabajadores de Juegos de Azar) y Legislador de la Ciudad de Buenos Aires, y Daniel Maseira, Director de la Comisión de Salud Cippec.
“El tema del juego responsable es importante desde la sociedad civil y desde la política pública, ya que implica analizar comportamientos para conocer la necesidad de intervenir. Desde Cippec se busca encontrar mecanismos sociales que establezcan algún modo de tratar en profundidad una temática que es poco conocida”, arrancó Maseira.
“Cualquier actividad humana que requiere de la participación o le presta un servicio a la sociedad tiene que tener reglas claras, que tengan la participación de cada uno de los que la componen.
Hay que estar consciente no sólo de los beneficios (entretenimientos) que trae el juego a la sociedad, sino también de lo que conlleva. La administración de la actividad de entretenimiento debe tener autolimitaciones, para que rinda los beneficios y proteja de cualquiera de sus efectos colaterales negativos”, agregó Rangel.
Por su parte, Amoroso comentó: “Es muy importante tener reglas claras y las tenemos que dar los políticos sancionando leyes. El problema de la ludopatía debe tener una prevención importante. Tener muchos accidentes de tránsito, no implica prohibir los automóviles. Con la ludopatía pasa lo mismo, por eso celebro que estemos todos los actores de esta actividad trabajando para dar soluciones a esta problemática”.
Ante la consulta de Carricart sobre si existen en la Argentina estudios serios al respecto, Maseira dijo que lamentablemente no existen estudios que permitan avanzar el tema en la región, sin embargo ya hay uno en marcha. “Una iniciativa que estamos llevando a cabo en este momento es buscar mecanismos de identificación de factores de riesgo. Buscamos la participación de las empresas en la identificación del conflicto, del Estado, que regule la actividad, y promover la prevención, que se usen las actividades como mecanismo de recreación y saber sus consecuencias”, argumentó el Director de la Comisión de Salud de Cippec, quien agregó que en Argentina hay alrededor de un millón de jugadores problema.
“¿Qué debe hacer la industria ante el problema?”, preguntó el moderador, ante lo cual la Presidenta de Codere Argentina respondió: “En nuestra sala no deben ingresar personas que son vulnerables, que no pueden controlar el impulso a jugar desmedidamente, tampoco menores de edad. Por eso es importantísimo trabajar con el Estado, para que las normas de identificación estén sometidas a reglas claras, ejecutables y que nos permitan mantener nuestras salas sin la participación de estas personas. En los distintos países hay distintos métodos de autocontrol, pero todos están unidos por la misma concepción de que los que no pueden controlar el impulso a jugar no pueden estar en una sala de juegos. El tema del tratamiento no compete a los operadores, sino a las instancias de salud pública”.
En cuanto a la posición del sindicato, Amoroso hizo una crítica al poder político por la falta de control y la falta de conocimiento en profundidad. “La OMS todavía no tiene cifras concretas sobre ludopatía. Algunos países de Europa están avanzando, pero la realidad es que esta patología no química todavía no tiene cifras concretas. Entonces, escuchamos que hay colegas que tienen que legislar y hablan con liviandad del tema porque no lo conocen y no se preocupan en estudiarlos. Creo que desde el poder político también hay falta de atención ante el ludópata. Por ejemplo, la provincia de Buenos Aires debería tener más centros de atención, teniendo en cuenta la cantidad de salas que hay en el territorio. Proponemos que la ludopatía sea incluida dentro del programa médico obligatorio y debemos tener una regulación a nivel nacional para abordar esta problemática, donde se pueda concretar que el Estado tenga una mayor participación. Hay que trabajar muchísimo en el tema de la prevención”.
Además, Amoroso comentó que a través del programa Homo Ludens, que lleva adelante Aleara, se está atendiendo a muchos clientes y también trabajadores.
Por otra parte, Rangel explicó que Codere tiene una política de juego responsable, lo que significa cumplir con el marco regulador al 100%. “Además, como parte de la responsabilidad social empresarial, creemos que en la medida de que todos nuestros empleados estén conscientes de que existe este problema y que todos tenemos que trabajar para su prevención, más fácil será resolverlo. Por eso tenemos un programa de entrenamiento para los empleados, para que conozcan el tema y sepan asistir a las personas que lo sufren en caso de que lo deban confrontar en una de las salas. Además colaboramos con las autoridades para que el marco regulador sirva para prevenir y también para tratar”.
“A todos nos toca todo en mayor o menor proporción. Cuando uno habla del sistema, se encuentra que cada provincia maneja un sistema de salud, que es limitado, que hay subsistemas públicos y privados, cada uno con distintas normas y fuentes de financiamiento, lo que dificulta el establecer una política y estrategias sanitarias en cualquier tema, no sólo en el juego. El Estado tiene que trabajar en la regulación, promoción, prevención y tratamiento. La sociedad civil y la industria deben acompañar los procesos. Hay que recalcar la necesidad de colaboración del sector público y privado en estos temas”, mencionó Maseira.
Carricart consultó si restringir horarios podría ser una solución. Ante eso, Amoroso aseguró que no, que empezar a prohibir o reducir horarios sería una manera de retroceder, ya que abriría puertas a la vuelta del juego clandestino.
Para concluir la conferencia, el moderador consultó “¿creen necesario hacer una regulación que comprometa a trabajar al respecto a todos los operadores?”, a lo cual Maseira dijo que sí, ya que esto requiere un trabajo conjunto, y podría favorecer al desarrollo del sector en tanto se cuida de la población.
“Los que pertenecemos al sector debemos tener en cuenta que cuando una persona dice que nuestra actividad provoca ludopatía, no es bien intencionado. Nosotros somos una actividad de entretenimiento, que puede tener ese riesgo colateral. La solución es encararlo teniendo en cuenta que hay un rol para el Estado y hay un rol de los trabajadores. Con la colaboración de todos, los males de la sociedad se van corrigiendo, aparecerán otros, pero la idea es darle un enfoque societal a cualquiera de estos problemas”, agregó Beatrice Rangel.
“Nosotros estamos trabajando a través de nuestro centro de capacitación. Pero en mi rol de legislador quiero decir que estamos trabajando en un proyecto de ley al respecto. Lo que vamos a hacer es darle circulación para que podamos, entre todos, presentar una legislación para empezar a discutir el tema. Para poder sancionar una ley necesita mucho debate y consenso, pero somos los responsables de tomar esta iniciativa, y lo queremos presentar antes de fin de año”, dijo Amoroso.
Para cerrar la charla, Carricart concluyó: “un programa de juego responsable le va a permitir a la industria la perdurabilidad en el tiempo”.