“Se trata de un juego completamente pernicioso y nocivo, y el Estado no puede ser facilitador de esta actividad que cuenta con enormes privilegios. Estamos trabajando en un proyecto para limitar la apertura de los bingos las 24 horas corridas del día, que es algo completamente irracional y que atenta contra la economía y la salud de la gente”, argumentó Meckievi.
El Senado bonaerense analizará un proyecto de ley ingresado en los últimos días que propone establecer fuertes regulaciones en el funcionamiento de las salas de Bingos y Tragamonedas de la Provincia, poniendo límites horarios y requisitos de accesibilidad.
“Estando prohibido fumar en espacios públicos, el único lugar donde no se aplica esta limitación es el Bingo, lo cual me parece totalmente ilógico. Incluso hay cajeros automáticos cercanos o en el interior de los bingos, donde se evidencia una política de incentivación desde el Estado en una cuestión que es absolutamente perjudicial para la población”, explicó el senador autor del proyecto.
Meckievi cuestionó la existencia de cuatro loterías de la Provincia, cuatro de la Nación, y otras ocho más “amparadas por el Estado”, que ofertan el juego las 24 horas del día, sin ningún tipo de regulación horaria.
Asimismo, criticó al gobierno Provincial, no sólo por no poner límites a la actividad lúdica, sino también, por promoverla.
“Uno ve que en las publicidades del Estado se muestra que gracias a las loterías y bingos, los chicos comen o funciona una escuela, cuando es una clara tergiversación de la cultura del trabajo”, señaló. El Senador aseveró que su proyecto apunta a abrir el debate, “en cuestiones esenciales”.
“Es lógico que esto tenga una regulación al menos del horario, y habiendo muchas más cosas a regular en el juego, apunté solo en principio a eso para poder entender que esta actividad no puede estar habilitada todo el día”, marcó.
El proyecto redactado por Meckievi establece que las casas de juego de Bingos y Tragamonedas no podrán permanecer abiertas más de nueve horas diarias, ni más de nueve horas corridas. Tampoco podrán abrir antes de las 10 y deberán respetar un período de espera o recreación de al menos treinta minutos cada tres horas de juego corrido. Si la sala está ubicada en una ciudad turística y durante el término de la temporada alta, podrá extender su horario a doce horas diarias, pero respetando el tope de nuevo horas corridas.
“Todavía no ha habido reunión de Comisión sobre este tema, pero sé que habrá enormes dificultades para que este proyecto avance. Sin embargo, no me parece poco importante que se instale al menos la discusión. Hice bien sintético el proyecto en cosas que son obvias e importantes para incentivar desde el propio Estado”, confió.
“No quiero actuar con prejuicios y ojalá el oficialismo acompañe esto, luego se verá qué posicionamiento toma cada senador”, terminó.