"Sabemos que en algunos países se permite apostar en partidos del Mundial pero en Camboya no estará permitido", dijo Touch al Phnom Penh Post.
"Estamos decididos a eliminar todo tipo de juego" dijo el policía que añadió que la prohibición también afectará a los extranjeros.
Un jefe local de la policía dijo que los agentes deberán ser estrictos. "Si un jefe comunal de la policía ignora las apuestas ilegales será despedido de su puesto de trabajo", dijo Born Sam Ath.
El gobierno decidió el pasado año prohibir el juego por considerar que contribuía a la degeneración moral de la sociedad camboyana.
"No quiero más dolores de cabeza por culpa del juego (...) El juego produce disputas familiares, violencia doméstica y robos", dijo entonces Hun Sen para justificar la medida.
Los 29 casinos del país quedaron al margen del decreto ya que, en teoría, los camboyanos no tienen permiso para entrar en estos establecimientos salvo para trabajar.