A lo largo de 2009 fueron 20 los bingos que cerraron sus puertas como consecuencia del impacto de la crisis económica y de la falta de alicientes para los jugadores. Esta situación hizo que el Monopolio que se ocupa de la regulación del bingo modificase a finales del año pasado la fiscalidad a aplicar a la actividad con carácter experimental durante un año, que pasó del 23,8% al 12% situando los premios a partir de entonces en el 70%.
Estos datos, facilitados por FEDERBINGO, la patronal del sector, han conseguido que las ventas hayan aumentado durante los cuatro últimos meses en un 14,88%.