Los apostadores oriundos de Novo Hamburgo, una ciudad de fuerte colonia alemana en la región metropolitana de Porto Alegre (Río Grande do Sur, sur), comenzaron a movilizar abogados para tratar de cobrar la Mega-Sena que daba un premio total de 53,3 millones de reales (unos 29,7 millones de dólares).
El caso llegó a la policía. “Sabemos que fue recabado el valor (de los involucrados) y si la apuesta no fue realizada, estamos ante delito de fraude”, dijo el comisario de la Policía Clovis da Silva.
Uno de los abogados de los damnificados dijo que se va a pedir “el bloqueo del valor e iniciar acciones por daño moral…”. Todos habían comprado participaciones en una “bolsa” ofrecida por una agencia de lotería de Novo Hamburgo, y al ver los resultados celebraron la ganancia millonaria, que daría cerca de 1,3 millones de reales para cada uno.
Sin embargo, la desilusión y la ira se apoderaron de los apostadores el lunes, cuando la estatal Caixa Económica Federal -que regula y controla los juegos de apuestas- informó los números acertados, pero aclaró que no había apuestas registradas para las combinaciones.