El citado recurso había sido presentado por las patronales de bingos (Asba y Aesbi), de salas recreativas (Sareiba) y de máquinas tragaperras (Acoman), que habían reclamado la paralización del cambio de emplazamiento al menos hasta disponer de una ley balear del juego, frente a la decisión de Interior de dar luz verde al proyecto. Según estas organizaciones empresariales, la implantación del casino en Palma tendrá efectos muy perjudiciales sobre el resto del sector, tanto en materia de empleo como por lo que respecta a la viabilidad de sus empresas.
Fuentes de estas patronales adelantaron ayer –ante el rechazo de sus tesis por parte del Govern– su intención de interponer un recurso contencioso-administrativo ante los Tribunales, aunque en el caso de Acoman se puntualizó que la posibilidad de sumarse o no a esta vía se debatirá la próxima semana.
Por contra, desde el Casino de Mallorca se insistió en que en breve se comenzarán a tramitar ante el ayuntamiento de Palma las licencias de actividad y de obras, con el fin de poder realizar los trabajos necesarios para poder inaugurar la nueva sala de juego a finales del presente año.
Hay que recordar que frente a la oposición de las patronales isleñas antes señaladas, la implantación del casino en Palma está consiguiendo el respaldo de otras organizaciones empresariales, como la Cámara de Comercio, la asociación de cadenas hoteleras de Balears o la asociación hotelera de Palma.