Las medidas, que se llevarán a cabo entre febrero y agosto, fueron acordadas por ocho organismos gubernamentales, incluidos la Corte Suprema, la oficina de Propaganda, el Banco Central y el Ministerio de Industria y Tecnología de Información.
El juego se prohibió en la China continental después de la llegada al poder del Partido Comunista en 1949, siendo las excepciones dos loterías estatales, una de ellas gestionada por el Ministerio de Deportes para financiar la construcción de instalaciones.
Casinos clandestinos, grupos extranjeros y sindicatos ilegales han ido proliferando.
El comunicado dijo que castigará duramente a quienes dirigen bancos clandestinos y plataformas de pago que proporcionan los servicios bancarios necesarios para jugar. Como en los golpes contra la pornografía, los operadores de la Web serán uno de los objetivos.
La iniciativa es la última de una serie de recortes contra el relativamente libre mundo online, uno de los pocos escenarios para que la gente de toda China interactúe en grupos grandes, comparta información y critique al Gobierno.