Quedó fuera de las prohibiciones la explotación del bingo, a pedido del Centro Comercial e Industrial, según se explicó.
Con la flamante norma se pretende "velar por la salud y las buenas costumbres en el seno de la comunidad, por una convivencia armónica y solidaria". Y se hace necesario -fundamenta la ordenanza- "proteger a la ciudadanía de los riesgos que implica el juego como patología y los efectos que pueda producir en el seno de las familias, en especial de las más humildes".
También se argumentó que la instalación de este tipo de juegos "incide negativamente en la economía de las ciudades".
Quedaron exceptuadas loterías y agencias de quinielas, ya instaladas en la ciudad, que estén autorizadas a nivel provincial o nacional.
Río Tercero es la ciudad cordobesa de mayor tamaño que no tiene slots, a excepción de la capital. En esta provincia hay 18 localidades con salas de tragamonedas autorizadas y concesionadas por Lotería de Córdoba a la empresa CET.