Según Luís Rebordão, impulsor del proyecto, existen más de 2.700 sitios de juegos online creados por 603 empresas a través de 60 jurisdicciones diferentes.
Si bien unos tienen “elevados patrones de seguridad y responsabilidad social, debidamente licenciados, regulados y auditados por jurisdicciones de la Comunidad Europea, otros causan serios daños a los consumidores poco informados”, comentó.
El Observatorio, que funcionará en el sitio www.jogoremoto.pt, hará una “evaluación permanente de la transparencia y responsabilidad social con que el juego online es entregado a los consumidores portugueses”, explicaron desde Lusa.
“Nuestras preocupaciones no inciden en quien abastece el juego a los portugueses, sino sobre la forma cómo se hace”, subrayó Rebordão, que hace varios años acompaña la evolución del juego en Portugal y en otros países.
Aunque no hay estudios, las estimaciones apuntan a que existen cerca de 100 mil personas con problemas de juego en Portugal.
“Tampoco podemos ignorar que cada jugador compulsivo puede afectar su contexto familiar y a los amigos cercanos”, dijo el autor del proyecto, que convive con el juego compulsivo en su contexto familiar y visualizó este problema durante 27 años, al ser croupier en un casino portugués.
El mundo que los juegos en Internet, teléfonos móviles y la televisión interactiva ofrecen dieron una nueva dimensión a los problemas ligados a la dependencia del juego. Las estimaciones apuntan a que existen 200 sitios de juego en Internet direccionados específicamente a Portugal.
Es para los consumidores de estos juegos que fue creado el sitio www.jogoremoto.pt: “por una cuestión de salud pública, estos consumidores deberán ser protegidos”, comentó Rebordão.
La búsqueda de estos juegos por los portugueses ha venido aumentando: “Aunque no existan estudios publicados en nuestro país, basta verificar la inversión de los operadores extranjeros en sitios específicamente dirigidos al mercado nacional para constatar este hecho”, afirmó.
Por otro lado, alertó: “la crisis financiera podrá contribuir al aumento del número de jugadores, ya que problemas recientes como el desempleo o problemas de dinero figuran entre los factores de riesgo” para que las personas apuesten.
Rebordão considera que la legislación portuguesa continúa permitiendo que millones de portugueses jueguen en centenas de sitios de Internet sin protección.
Portugal inició un proceso de liberalización del juego, anunciado en el preámbulo del Decreto-Ley 422/89. Esta liberalización fue reforzada por el Decreto-Ley 10/95 y alcanzó su apogeo con el Decreto-Ley 40/2005.
“Esta liberalización no fue acompañada de las medidas destinadas a prevenir los impactos negativos que la masificación del juego acarrea”, agregó Rebordão.