La prohibición alcanza un radio no menor a 200 metros de distancia del lugar de emplazamiento de estos establecimientos
En los fundamentos del proyecto sancionado, Simoniello planteó la necesidad de adoptar medidas objetivas que desalienten el juego compulsivo. Existen otras políticas absolutamente necesarias como la implementación de programas contra la ludopatía, pero mientras estas tienen efecto es necesario actuar con medidas objetivas y concretas.
"Lejos de ser una comodidad, para algunas personas un cajero automático cerca del casino puede representar lo mismo que una casa de empeños". Agregó que es necesario desalentar el uso de cajeros automáticos o extracciones de dinero en máquinas expendedoras por parte de las personas que acceden a los establecimientos de juego, por eso hay que tomar medidas concretas.
Por otra parte, dijo que es impensado y absolutamente irreal que se pueda seducir a las entidades bancarias a que no coloquen cajeros en lugares de mayor prestación. Además la realidad lo ha demostrado. Tampoco es comprensible que quienes gerencian negocios como shopping, hoteles o las propias salas de juego, accedan libremente a no instalar elementos que les brindan servicios a sus clientes. Ellos están para ganar dinero. Los cierto que en un provincia como esta, es el Estado el que tiene que regular estas cuestiones. Por ello es necesaria la Ley.
Finalmente, el autor de la iniciativa afirmó que esta es sólo una medida. Que es necesario por un lado implementar programas de concientización, pero que también hay otras acciones que se pueden generar en la coyuntura. "Los horarios y el valor de las apuestas son otras que vamos a seguir intentando impulsar".