Sagasti explicó que el costo del alquiler es inferior al establecido en el último contrato por cinco años iniciado el 1º de enero de 2003 con el Estado uruguayo en pesos uruguayos por un monto de unos U$S 500.000.
El contrato, vencido el 31 de diciembre de 2007, no fue renovado y permitió que la firma Vidaplan S.A. se transformara en arrendadora del local partir del 28 de junio del año pasado, lo que permitió a la postre el negocio de la explotación mixta del local del Nogaró.
"El contrato será por un valor menor al que nos correspondería de acuerdo al anterior contrato con el Estado. Pero, a nosotros nos conviene más porque le da vida a una zona que estaba languideciendo", señaló Sagasti. "Además, nos quedarán al final las mejoras que se realizarán por parte del nuevo inquilino. En el mismo sentido, estaremos tranquilos durante quince años", agregó.
El empresario dijo que en este negocios salen "todos favorecidos", el Mantra, el Estado y los propietarios del local emplazado en plena avenida Gorlero del balneario. "Se me ocurrió porque es un negocio que le conviene a todos. Yo junté las partes y fui el que presenté la propuesta tanto a la Dirección de Casinos como a Vidaplan. Fue mía sola", aseguró.
Sagasti, de 77 años, espera que la nueva propuesta permita al Nogaró recuperar los años dorados cuando eran el centro de la movida de Punta del Este.
Su padre y su tío, y empresarios argentinos, explotaron entre 1938 y 1948 el casino privado. La concesión del casino privado finalizó en 1948.
"Esto, para la edad que tengo, tiene otro valor aparte que es el afectivo. Es volver a ver el esplendor, como se supone va a estar, como en la época de los Lecuona Cuban Boys, de Armando ‘Chico’ Oréfiche, Xavier Cugat y Abbe Lane y las grandes orquestas de esa época", agregó.
Sagasti, que también fue accionista del Hotel Conrad, recordó que él fue el responsable de conseguir los capitales para construir ese establecimiento, y los edificios Delfín y Tiburón de Punta del Este, entre otros emprendimientos de grandes dimensiones.
Cuando se anunció la asociación Estado-Vidaplan, el Conrad protestó y dijo que violaba la concesión que establecía que no habría otro casino privado si la inversión no superaba la realizada por la empresa (U$S 205 millones).
En el decreto publicado el martes, se advierte que la creación de un sistema mixto de gestión en el Casino Nogaró no "colide" o "violenta" la exclusividad otorgada en su momento al Conrad porque el Nogaró "no funcionará" como una sala de juego privada y sólo hay una relación de arrendamiento de bienes y servicios entre las partes.
Un informe del Tribunal de Cuentas, fechado el 9 de enero de este año, señala que los propietarios de Vidaplan S.A. (Hotel Mantra) son las sociedades Solaris Equities y Rigate Holdings Inc, un consorcio de origen panameño. Según un documento presentado por la Dirección Nacional de Casinos al TCR, Rigate Holdings Inc. pertenece a la empresa Sociedad Nacional de Combustiveis de Angola (Sonangol). Se trata de una empresa pública angoleña que se dedica a producir combustibles. Además Casinos elevó al TCR un testimonio notarial de un banco de Islas del Canal de la Mancha que señala que Sonangol tiene allí depositados U$S 50 millones.