"Algunas de estas investigaciones administrativas terminarán en denuncias penales y otras en sanciones que podrían derivar en destituciones", afirmó el director de este organismo, Fernando Nopitsch.
El jerarca señaló que tratará de implementar sistemas de controles online de las máquinas ubicadas en los 36 casinos del Estado, que se encuentran distribuidos en 17 departamentos. No hay locales de Casinos en Flores y Florida.
Las mejoras en los sistemas de fiscalización se deben a que auditorías internas detectaron situaciones irregulares en los casinos de Minas, Montevideo, San José y Las Piedras. En algunos casos se constataron faltantes de dineros y en otros negligencias en los controles.
El miércoles 22, a instancias de los asesores del área jurídica del organismo, Nopitsch firmó la destitución de ocho funcionarios del casino del Chuy porque un prestamista utilizaba la caja fuerte del local de juegos.
Además de los manuales de juego, los trabajadores de los Casinos del Estado cuentan con manuales de procedimiento. "Su trabajo está muy reglado", dijo el director estatal.
Sin embargo, Nopitsch aclaró que la institución "funciona" pese a estos casos y recordó que esta dio ganancias por U$S 41 millones en el 2007.
Según cifras proporcionadas por áreas técnicas de la unidad ejecutora, la recaudación bruta de los Casinos del Estado crece año a año. En 2005, los ingresos de esta institución fueron de U$S 112 millones; en 2006, U$S 113.500 millones; en 2007, U$S 128 millones y en los primeros diez meses de este año, U$S 117 millones.
Las principales políticas que implementará Nopitsch en los primeros meses de su gestión será extremar los controles internos de la organización. Ello significa incentivar la creación de un área especializada de supervisión equipándola con recursos humanos y equipos informáticos de última tecnología. "Esta auditoría deberá reflejar con mucho más transparencia todos los números de Casinos", dijo.
Además de las medidas de control, Nopitsch dijo que trabajará para que el Ministerio de Turismo pueda desarrollar inversiones y emprendimientos en turismo. "Estamos negociando la edificación de varios hoteles en el interior del país. Los números de estos hoteles cerrarán si se hacen junto con un casino", explicó.
En los próximos meses, Casinos del Estado seguirá la política de emprendimientos mixtos para la gestión de casinos. Es decir, el Estado se encarga de la administración y los funcionarios de los casinos, mientras que el socio privado aporta la infraestructura.
Además, el empresario debe adquirir las máquinas -un casino necesita unas 300 y el precio de cada equipo oscila los U$S 15.000- , efectuar el montaje de los locales e impulsar actividades de marketing en el exterior para atraer jugadores, entre otras medidas. "Esa sociedad público-privada mostró que los números de Casinos del Estado mejoraron mucho", subrayó el director.
Nopitsch impulsará la construcción de un hotel en Rivera que también tendrá un casino. Ese emprendimiento cuenta, además, con el respaldo del Ministerio de Turismo y de la Intendencia de Rivera. En Salto y en Paysandú hay otros proyectos similares.
El jerarca de Casinos advirtió que "habrá más" salas de juegos en el interior si así lo entienden los ministerios de Economía y de Turismo. "De repente en algunos lugares es sólo trasladar físicamente al emprendimiento el local de casinos", expresó Nopitsch.
Una de las primeras medidas en que hará hincapié el nuevo director de Casinos del Estado, Fernando Nopitsch, será la asistencia social a las personas adictas al juego. En los próximos días, los Casinos del Estado contará con un número telefónico tipo "SOS Ludopatía".
Según el jerarca de los Casinos estatales, un jugador compulsivo, que entienda que necesita ayuda para superar su problema, deberá llamar a un número telefónico y enseguida lo atenderá un grupo de psicólogos. "Quiero que el juego sea una fuente de recursos para el Estado, pero no fomentar enfermedades a uruguayos. El Casino tiene que ayudar a ludópatas", dijo.
Advirtió que el encare del negocio "será incentivar" el entretenimiento y la diversión y no afectar aún más a aquellas personas enfermas de ludopatía.