El hotel casino más famosos de Punta del Este, que está en manos de la sociedad argentina Baluma S.A., está dispuesto a iniciar una demanda contra el Estado uruguayo y a reducir a la mitad sus contrataciones para el verano, además de suspender sus tradicionales recitales artísticos y su fiesta de fuegos artificiales, según publicó el sábado el diario El País de Uruguay, en represalia por el acuerdo entre Mantra y Casinos del Estado por la explotación de la sala de juego del Nogaró.
La medida supone un perjuicio para el Estado uruguayo, ya que las performances que ofrece el Conrad, son el atractivo turístico de la temporada esteña que convoca a multitudes. El establecimiento está localizado a orillas de la playa mansa del famoso balneario de Punta del Este, Uruguay, frente a la Isla Gorriti. Es el único hotel estilo Las Vegas de todo el Uruguay, y cuenta con 296 habitaciones, incluyendo 30 suites de lujo.
En medio del litigio, según publicaba el País el jueves pasado, asumió el nuevo director de los Casinos del Estado, Fernando Nopitsch, quién "asumió una repartición problemática". Si el acuerdo entre Vidaplan, concesionaria del hotel y casino Mantra de la Barra de Maldonado, y Casinos del Estado es ratificado por el nuevo director, llevará al Conrad a adoptar diversas medidas, según asegura El País.
El diario publica que el Conrad contratará para la temporada solo la mitad de los 600 trabajadores que incorpora cada verano, y suspenderá todos los recitales previstos para enero y febrero, así como la tradicional fiesta de fuegos artificiales en la rambla.
La agenda de espectáculos veraniegos del Conrad, que concentra los principales recitales de la península en temporada, preveía la presencia de figuras como Diego Torres, Julio Iglesias, Ricardo Arjona, entre otros. La inversión es este tipo de entretenimientos es superior a los U$S 3 millones y el Conrad no está dispuesto a convocar a miles de veraneantes para que luego, muchos de ellos, opten por ir a jugar al Nogaró.
Además, los asesores jurídicos del complejo propiedad de la firma Baluma estudian una posible demanda por incumplimiento de contrato contra el Estado uruguayo, por entender que un acuerdo entre Vidaplan S.A. y Casinos del Estado perjudicará sus intereses y viola las condiciones de la concesión que establecieron que solo se habilitaría un casino privado en 40 kilómetros a la redonda. si la inversión superaba la realizada para instalar el resort y casino. Esa inversión fue de U$S 207 millones.
En el Conrad se entiende que la explotación mixta de la sala Nogaró modificaría el resultado del negocio generado a partir de la licitación que se impuso Baluma S.A. en los primeros años de la década de los noventa durante la administración de Luis Alberto Lacalle.
Los responsables del complejo entienden que el acuerdo entre Vidaplan S.A. y el Estado uruguayo viola las reglas de juego establecidas en la concesión, y señalan que la figura de explotación mixta de una sala de juego estatal no existía en el momento que se llamó a interesados para explotar un casino privado.