El director ejecutivo de Lonabol, Marco Antonio Cárdenas, explicó que esta iniciativa surge de la necesidad de llenar el vacío legal que existe en las leyes nacionales respecto a la regulación y control de las casas de juegos.
“Las únicas normas que tenemos al respecto son la Ley de Lotería Nº 586, de 1928, que sólo regula lo que es los juegos de Lonabol, y el Decreto Supremo Nº 24446, de 1996. Por este motivo es que no hay una regla clara de juego para estos locales, lo que permitió las irregularidades con las que se ha imputado a directores anteriores. El departamento jurídico de Lonabol es el que está elaborando esta propuesta”.
Cárdenas agregó que se espera presentar el texto en el plazo de 30 a 40 días, tanto al Poder Ejecutivo como al Legislativo. “Esperamos sea una ley o un decreto supremo, lo que sea más rápido para poder trabajar lo más pronto posible”, dijo Cárdenas.
El proyecto incluye la regulación de los permisos de operación de las empresas, que deberán someterse a una licitación pública para poder ser parte de los cupos de cada ciudad. La cantidad de casas de juego se determinará por el número de habitantes. De este modo, La Paz, Cochabamba y Santa Cruz tendrán espacio sólo para 15 locales y “no para (los) 40 que hay ahora, por ejemplo en La Paz”, dijo.
Asimismo, se establecerán tres categorías para los centros de entretenimiento según el servicio y la cantidad de juegos. “Esto se hace para devolverle la calidad a las casas de juego y asegurarnos un mayor control de estos boliches”, agregó Cárdenas.
La norma también incrementará el aporte que entregan las empresas a Lonabol. Actualmente, según la institución, se recibe el 15% del ingreso bruto de los centros legalmente establecidos. En el caso de Lotex, por ejemplo, representa entre U$S 350.000 a U$S 360.000 mensuales.
El nuevo monto del aporte de las casas de juego será de hasta 17%, el cual será destinado a la compra de equipos médicos para los centros de salud del país.
El director ejecutivo de Lonabol, Marco Antonio Cárdenas, dijo que con las ganancias de agosto y septiembre por los aportes al Estado de las casas de entretenimiento y por los ingresos de los juegos de lotería, se adquirirán 20 equipos de hemodiálisis para los centros hospitalarios. Además de equipos de oxígeno y sillas de ruedas para el Hospital del Niño.
El equipamiento de este nosocomio paceño -según Cárdenas- es prioritario para Lonabol. Por este motivo, “el sorteo del 24 de octubre es uno de los más importantes del año, ya que se espera utilizar los ingresos para la provisión de equipos y medicamentos para el tratamiento de los niños que padecen de leucemia”, indicó.
Las personas o instituciones que quieran abrir una casa de juegos deberán someterse a una licitación pública, presentando sus proyectos para el local de entretenimiento, ubicación, juego principal y cantidad de máquinas.
La cantidad permitida de casas de juego en una ciudad dependerá del número de habitantes de la misma. En el caso de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz el número no será mayor a 15. No se permitirá la apertura de sucursales de un local en una misma ciudad. Tampoco se habilitarán nuevas licitaciones cuando se complete el cupo de la ciudad.
Los centros de juegos se clasificarán en tres categorías. La primera englobará a salones que superen las 160 máquinas y ofrezcan un servicio de lujo. La segunda engloba a locales con más de 100 equipos de juego y la tercera a los que tengan 60 o menos. También se normará las instalaciones.
La nueva norma plantea el poder permitir que poblaciones dedicadas al turismo -y que no sean muy grandes, como Coroico o alguna misión de Chiquitos (Santa Cruz)-, puedan participar de la licitación para la apertura de una casa de juegos de lujo dedicada a los visitantes a la zona.
Actualmente, las empresas legalmente instaladas entregan el 15 por ciento de sus ingresos a Lonabol. El proyecto estudia la posibilidad de elevar el monto hasta un 17 por ciento del total de sus ingresos. En otros países, esta cifra llega hasta el 30 por ciento, como es el caso de Argentina.
Las empresas que actualmente tienen casas en funcionamiento continuarán trabajando hasta que sus contratos cumplan su plazo. Cuando esto ocurra, podrán presentarse a las licitaciones para renovar su contrato.