Según informó José Galarraga, secretario adjunto de la Asociación Trabajadores del Estado “si bien mañana (por hoy) todos adhieren al paro convocado por ATE, los trabajadores de esa sala de juegos piensan tomar medidas porque conviven con una obra en construcción”.
El gremialista contó que el sábado hubo un problema con las cloacas de la sala y la empresa decidió cerrar durante el fin de semana. Habían anunciado que recién reabrirían hoy, pero se adelantó.
Colocaron un cartel en la puerta anunciando la apertura para las 17 de ayer y aunque no habían terminado la obra, la sala funcionó.
Así los cajeros cobraban mientras las cámaras sépitcas permanecían abiertas y, según denunció el secretario adjunto de ATE, los baños del primer piso, que corresponden al personal, no tenían agua.
Más allá de las condiciones laborales, la situación también fue compleja para los jugadores. “Las condiciones son patéticas para los trabajadores y los clientes. El afán por ganar dinero pudo más que otra cosa”, acusó el gremialista.
Contó además que la gente que concurrió ayer, tanto al casino como al bingo, tuvo que atravesar los pozos de la entrada que estaban tapados con maderas y cartones.
Los baños para los clientes tampoco funcionaron normalmente. Los de atrás, que pertenecen al casino eran los únicos habilitados. “Mal olor, falta de higiene e incomodidad formaron parte de la postal de ayer en el lugar”.