Pero los concesionarios del chance y de loterías deberán aportar el 3% de los derechos de explotación que deben reconocer a la entidad administradora del monopolio.
Esos recursos se irían para financiar los servicios complementarios del POS del régimen subsidiado de los vendedores.
Por otra parte, si el Congreso le da el visto bueno a la iniciativa en los seis meses siguientes, las loterías que estén en causal de liquidación o que tengan deudas pendientes con los fondos de salud tendrán la obligación de asociarse, a menos que estas últimas tengan acuerdos de pago y los estén cumpliendo.
Cada una de las asociaciones que surjan tendrá como mínimo cinco socios y si estando obligado a asociarse pasados los seis meses no lo ha hecho, desaparecerá.
Pero al debate se llegará con varias modificaciones. Aunque el Gobierno en el texto inicial propuso que la fracción o billete de la lotería podría ser título ejecutivo, es decir que el ganador al que no le pagaran el premio podía embargar a la lotería con el solo billete o fracción, al debate llegará con la propuesta de retirarlo.
Otra modificación tiene que ver con los gastos de administración. Que éstos aumenten de 1 al 5 por ciento, y no al 8 como se planteó inicialmente. Los tres puntos restantes se pagarían o no, dependiendo de si están o no en línea.