Grupos de Estados Unidos, Portugal, España, Sudáfrica y Grecia, entre otros, están interesados en explotar el Hotel Casino Carrasco. El factor común: crear un hotel de alto lujo con un casino que capte el interés de los grandes apostadores internacionales.
Las obras, que deberán respetar las líneas originales del edificio, tienen que realizarse en un plazo de dos años: la empresa ganadora de la licitación tendrá cuatro meses para presentar los planos y diseños a la Intendencia y otros 20 meses para inaugurar el renovado hotel.
El director de Desarrollo Económico de la Intendencia Municipal de Montevideo, Luis Polakof, dijo que todos los interesados consideraron que el edificio es "una joya arquitectónica" que debe ser la base para lograr "un casino que sea competitivo con todos los de la región". "La idea es tener un hotel casino municipal de gestión privada", indicó.
Fuentes municipales indicaron que ya se han vendido cinco pliegos (a un costo de U$S 10.000 cada uno) para la licitación. Sin embargo, "muchos más han invertido tiempo y dinero en esto", por lo que se estima que algún otro interesado pueda presentar su propuesta de aquí al jueves. Hasta ahora han manifestado públicamente su interés la cadena Hyatt y los grupos Pestana y Tsakos.
La firma portuguesa Pestana es una de las que pugnará por la explotación del Hotel Casino Carrasco. Se trata de uno de los más importantes grupos hoteleros internacionales, con presencia en siete países de Europa, África y América.
"Tenemos 38 hoteles y 40 posadas repartidas por Europa, África y Cabo Verde, entre otros lugares. En América del Sur, tenemos hoteles en Brasil, Argentina y Venezuela. Y consideramos que Montevideo es una pieza estratégica. Tener presencia en una capital ubicada entre Argentina y Brasil es muy ventajoso para crear programas turísticos en la región", dijo el administrador del grupo Pestana, Luis Araujo.
Este grupo inversor, además de hoteles y casinos, tiene una compañía de aviación, emprendimientos inmobiliarios y campos de golf.
El grupo tiene varios antecedentes en la recuperación de edificios patrimoniales de valor histórico. Entre ellos, se destacan el Convento do Carmo en Salvador de Bahía, en Brasil, y el Pestana Palace en Lisboa, Portugal.
"Nuestro hotel de Lisboa es uno de los 100 mejores del mundo. Estoy seguro que el de Montevideo no será menos que eso, porque tiene las mismas características y el mismo glamour", subrayó Araujo. El empresario explicó que sus hoteles tienen programas de "ventas cruzadas", por lo que "el de Lisboa y el de Buenos Aires tendrán que vender el de Montevideo".
"Entendemos que el Hotel Casino Carrasco es un edificio emblemático de la ciudad de Montevideo y que tiene un enorme valor histórico patrimonial no sólo para Uruguay, sino para toda la región", destacó Araujo.
Desde 1999 el grupo Pestana gestiona diez hoteles en Sudamérica, localizados en distintos puntos de Brasil, Argentina y -recientemente- Venezuela.
Hotel Casino Carrasco fue inaugurado en 1921 y desde entonces se transformó en un símbolo de la rambla montevideana. Dificultades financieras de la empresa concesionaria llevaron a que el municipio montevideano se hiciera cargo de los trabajos en 1915.
Su impulsor, el uruguayo Alfredo Arocena, se inspiró en la arquitectura europea para su edificación. Aunque fueron los arquitectos franceses Dunant y Mallet los que dieron forma a este edificio colosal, protagonista de algunas de las postales más emblemáticas de Montevideo de comienzos y mediados del siglo XX.
Tiene 80 habitaciones y sus salones fueron famosos en la década de 1950 por sus bailes de Carnaval en los que tocaban orquestas internacionales de primer nivel. En los años `70 se efectuó en sus salones la conferencia de jefes militares de América Latina, donde se programó gran parte de la represión contra las fuerzas democráticas en los países del Cono Sur. En 1997 pasó a ser gestionado por privados, concesión que culminó el año pasado.