Ma Ying-Jeou ha dejado en claro sus intenciones. Cuando jure en su nuevo cargo el 20 de mayo, una nueva era del juego comenzará en Taiwán. Ha declarado que quiere que los gobiernos locales tengan derecho a emitir licencias de juego. La medida será un esfuerzo para ayudar a la economía del país. Se espera que, si se construyen grandes complejos hoteles casino, llegarán jugadores de China.
Macao se ha convertido en la capital del juego a nivel mundial, superando a Las Vegas. Eventualmente, Taiwán competirá por lograr las ganancias que actualmente está disfrutando Macao.
El archipiélago de Penghu será el principal beneficiario en ofrecer juego legal. Aunque Ma quiere legalizar el juego, el Parlamento todavía debe aprobarlo. Una vez aprobado, las autoridades locales tendrán que tener el poder para autorizar las licencias a los desarrolladores de casinos.