El edificio, ubicado frente al Colegio Centroamérica al sur de Villa Fontana, permaneció en abandono por casi tres décadas, luego que cesara su construcción en medio de fuertes indicios de desorden administrativo en la construcción, y de mala fe desde la concepción financiera misma del proyecto.
El olvido en que quedó el enorme cascarón de concreto por casi treinta años, llegó a su fin en enero pasado, cuando personal de la Edificadora MSG, que es parte de M&S, antes conocida como Meco Santa Fe, se dio a la tarea de iniciar las obras grises, según explicó el ingeniero Eduardo Vindell, Gerente del Proyecto.
El primer paso para comenzar a revivir el antiguo proyecto de hotel, fue la venta hecha por el BCIE al Grupo Amano Internacional, que está integrado por inversionistas japoneses y estadounidenses, con oficinas en Costa Rica. Con el nuevo nombre La Fontana, que le viene bien a propósito de encontrarse en una zona en donde el nombre de Villa Fontana se ha vuelto un genérico, los dueños del hotel planean abrir sus puertas al público en marzo del 2008.
Para ello, se espera que la primera parte de las labores concluya en noviembre próximo según el cronograma de la empresa, a un costo de aproximadamente dos millones de dólares. Ello daría paso, en una etapa posterior, a cuatro meses de trabajos para ejecutar labores de plomería, acabados, divisiones internas, techos, decorados, equipamiento y pintura, entre otros, esperando tenerlo listo en marzo, lo que podría costar al menos unos cinco millones de dólares adicionales, según el ingeniero Vindell.
De acuerdo a lo señalado por El Confidencial, se conoció de una fuente cercana al proyecto, que las obras rondarán los quince millones de dólares, aunque es probable que ese cálculo incluya el costo de construir un casino, previsto para una etapa posterior del hotel.
Tal como aparece en los planos del ingeniero Vindell, el edificio tendrá 8.800 metros cuadrados de habitaciones y área útil, incluyendo 160 habitaciones de cuatro estrellas con bañera, camas king size, sistemas y alarmas contra incendios, además de 6.000 metros cuadrados de estacionamiento para unos 136 autos.