El predio, ubicado al lado de una negociación dedicada al lavado de coches, fue rentado por la familia Morales Garibay a un particular para la construcción de un edificio en el que funcionaría un casino.
El director de Obras Públicas, Javier Velarde Alvarez, dijo que en dicho predio se autorizó un permiso de uso de suelo y de construcción pero para una negociación de video juegos, no de un casino.
Explicó que el Ayuntamiento no puede autorizar la construcción de casinos, ya que el Reglamento Municipal de Obras Públicas no incluye ese concepto de negociación.
Sin embargo, el funcionario público reconoció que de manera casual los trabajos para la construcción del negocio se suspendieron después de que fueron cerrados los cuatro casinos que operaban en la ciudad, hace alrededor de un mes, cuando varios casinos de diversos puntos de México fueron víctima de ataques.