El partido gobernante espera que los casinos impulsen el turismo, ayudando a revitalizar las economías locales y a incrementar los ingresos por impuestos. El hecho de que Japón autorice la operación de casinos probablemente brindará muchas oportunidades a operadores extranjeros, ya que pocas empresas japonesas tienen los conocimientos necesarios para desarrollar operaciones a gran escala dentro del sector.
La iniciativa japonesa para desregular los casinos se produjo debido a que Macao superó en ingresos a Las Vegas Strip, y Singapur se prepara para inaugurar sus primeros casino-resorts para atraer a los jugadores y estimular el turismo.
Noda dijo que la propuesta de legalizar los casinos en Japón fue parte de una iniciativa más amplia para atraer una mayor cantidad de visitantes extranjeros al país. Dijo que Japón iba a estudiar la posibilidad de cobrar a la población local una tarifa de entrada -medida ya adoptada en Singapur - para desalentar las visitas de la gente del lugar.
Bajo un programa lanzado por el ex primer ministro Junichiro Koizumi, el gobierno pretende impulsar el número de visitantes extranjeros a 10 millones para 2010, en relación con los 7,3 millones del año pasado.
Esta iniciativa surge ya que Japón enfrenta una menor población y una caída en los ingresos por impuestos. "Si hubiera tres casinos al estilo Las Vegas en Japón, el país podría obtener U$S 5.800 millones en ingresos por impuestos. Al haber más inversiones, también crecería el empleo”, dijo Noda. En particular, los casinos son considerados como una forma de revitalizar las economías locales, que no han disfrutado de la recuperación económica que sí ha sucedido en los grandes centros urbanos.
Los principales casinos, incluyendo a Las Vegas Sands y Genting de Malasia, le habían dicho al LDP que había un “tremendo potencial, porque Japón podría atraer el interés del norte de China y Rusia, lugares donde se produjo un inmenso crecimiento económico”, dijo.
El plan de LDP todavía se debe enfrentar con muchos obstáculos, como la imagen negativa que tiene el juego entre el público en general. Japón es la única economía desarrollada donde los casinos siguen siendo ilegales.
Bajo el actual plan, los casinos serían parte de un complejo de entretenimiento que combinarían entretenimientos como parques temáticos, teatros, negocios, restaurantes y hoteles, un enfoque también utilizado por Singapur - para disipar la imagen negativa del juego.