Según José Carlos Chicarelli, presidente del Sindilitoral, una de las ideas sería abrir un casino en las playas paranaenses, como forma de fomento del turismo.
Los casinos están prohibidos hace 61 años en Brasil. Pero para los defensores de las salas de juegos, éstas aumentas empleos, recaudación, turismo e inversiones de infraestructura para regiones menos desarrolladas.
En opinión del Coordinardor de Turismo del Unicenp, Dario Dias Paixão, la apertura de casinos le traería grandes beneficios al país, siempre que fuera acompañada de una legislación específica y de la creación de un órgano fiscalizador. “Vale recordar que algunos tipos de juegos, como las loterías, son legales en Brasil”.