Al contrario del gobierno estadounidense, que pretende impedir el funcionamiento de las empresas de apuestas online mediante la introducción de la Ley de Ilegalidad de las Apuestas en Internet (UIGEA), Gran Bretaña parece estar moviéndose hacia la total legalización de esta industria.
El gobierno británico lleva tiempo queriendo conseguir una parte de los beneficios generados por empresas de apuestas online como PartyGaming (Party Casino y Party Poker) y 888 Casino-on-Net, a pesar de que estas compañías no estarían nunca dispuestas a reubicarse en el Reino Unido si estuvieran sujetas a las leyes de impuestos aplicadas a los casinos con una base física en este país. Estos casinos deben pagar impuestos por valor de hasta el 40% de sus ingresos brutos.
Parece que Gordon Brown pretende hacer del Reino Unido una opción más viable para estas empresas, introduciendo el "Impuesto de Juego Remoto" (Remote Gaming Duty), que se espera que corresponda sólo al 2 o 3%. Desde septiembre de 2007, las empresas de apuestas online podrán por primera vez solicitar una licencia para casino en el Reino Unido conforme a la Ley de Apuestas. Además de poder obtener una licencia en el país, tendrán derecho a ubicar su sede en el extranjero.
Aún no se ha confirmado el importe exacto a pagar por este impuesto, pero no cabe duda que será un factor decisivo a la hora de que las empresas de apuestas online decidan solicitar una licencia en el Reino Unido. John O’Reilly, director de Ladbrokes, y Andrew McIver, jefe ejecutivo de SportingBet, han constatado que solicitarán esta licencia si el Impuesto de Juego Remoto es lo suficientemente bajo.