Camelot presentó sus planes en la Galería Nacional de Londres. Al lanzar la oferta para retener la licencia de la lotería en Gran Bretaña, la CEO Dianne Thompson brindó unos pocos detalles acerca de cómo podría estar estructurado el mundo de la lotería, apuntando a jackpots mucho más ventajosos que aquellos generados por EuroMillions.
EuroMillions, lanzada hace tres años y que actualmente opera en nueve países, ha generado premios de hasta US$ 243 millones. Las propuestas para un sorteo de una lotería mundial incluyen bolillas individuales numeradas, cada una para un continente diferente antes de la bolilla final, completando la secuencia de números ganadora, que será revelada durante una transmisión televisiva en vivo.
La propuesta es el eje de la oferta de US$ 38 millones de Camelot, para retener la licencia de la lotería nacional, en conjunto con los socios tecnológicos IBM y G-Tech. El único competidor anterior a la fecha límite de ayer fue la firma india Sugal & Damani, un conglomerado con intereses que abarcan desde diamantes a turismo y loterías estatales indias.
En contraste con la presentación de Camelot en la Galería Nacional, Sugal & Damani emitió un comunicado de prensa de una página, explicando que el grupo "tiene un control completo por sobre todos los aspectos tecnológicos del negocio de la lotería moderna y se siente confiada de que ha hecho un buen trabajo a medida que el proceso de licitación se realiza". Sugal & Damani, que emitió su oferta luego de negociar una extensión del tiempo límite, dijo que no tiene un socio para software y estaría utilizando su nueva tecnología.
Muchos competidores de alto nivel -como BSkyB, Ladbrokes e Intralot- se han bajado del proceso, a causa de los altísimos costos de la oferta.
Una fuente cercana al regulador dijo el año pasado que la comisión de loterías estaría “contenta con sólo obtener tres ofertas”. Tal es la fuerza de Camelot que los reguladores se han esforzado para brindar la apariencia de que este es un proceso competitivo. La tercera oferta fue presentada por el grupo perteneciente a Royal Mail, De La Rue, Cadbury Schweppes, Thales y Fujitsu de Japón, que el año pasado aumentó sus ventas de tickets en un 5,2%, el mayor aumento en ocho años.
Las controversiales raspaditas y juegos instantáneos son centrales para el crecimiento de la renovada lotería. Sir Richard Branson, con quien Camelot tuvo una amarga pelea por la actual licencia hace ya siete años, ha dejado en claro su visión de que será “muy, muy difícil pelear con Camelot" esta vez. Cuando se le preguntó cuánta plata invirtió Sugal & Damani en su oferta, un vocero dijo que fue menos de U$S 38 millones.
Mientras tanto, los ministros han expresado su preocupación de que la licencia de la Lotería Nacional pudiera caer en manos de un operador que no ha sido puesto a prueba, en un momento en el cual los fondos para las buenas causas han sido destinados a los Juegos Olímpicos de 2012.
La lotería está comprometida a recolectar U$S 2.900 millones para ayudar a la financiación de los Juegos Olímpicos. La comisión de la lotería debe ahora revisar la capacidad de los competidores y sus socios, tanto en los aspectos financieros como técnicos. Entonces, se le brindará una licencia por 10 años, a partir de 2009, solamente en la base de cuánta plata puedan recolectar los candidatos para buenas causas.