“Tenemos un 40% más de apostadores respecto a enero de 2006 y el movimiento de fichas también se incrementó”, dijo Vaino.
En ese sentido el gremialista indicó que hubo aumentos en el precio de la apuesta mínima para los fines de semana, “porque al tener un valor más alto son menos los apostadores activos, y nadie queda sin jugar”.
El sábado pasado ingresaron al Casino Central 14.500 personas y con el valor más alto “pudimos atender a todos lo que querían apostar”, aseguró el gremialista.
Vaino adelantó que en la segunda quincena de enero “vendrá más gente”, lo que podría desembocar en decisiones similares al casino de Tandil, “donde entran de a dos personas”, concluyó.