Bajo esta orden, BetonSports (Antigua) Ltd, proveedor de juegos y apuestas interactivas, está restringido, entre otras cosas, para entrar en cualquier tipo de acuerdo o arreglo para vender, transferir o disponer de efectivo y activos dentro o fuera de Antigua y Barbuda sin el consentimiento, la administración y supervisión de FSRC.
La aplicación también insta a BetonSports a contar sus activos y sus obligaciones y a proporcionar tal información para asistir a FSRC a asegurarse de que los consumidores de la firma estén protegidos al máximo, y de que las leyes y regulaciones de Antigua y Barbuda estén adheridas al efecto del cierre de sus operaciones en los Estados Unidos.
Kaye McDonald, Director de Juego de FSRC, observó, "Mientras que la jurisdicción del gobierno de Estados Unidos sobre BetonSports es cuestionable, por el hecho de ser el poseedor de una licencia de Juego Interactivo y Apuestas Interactivas emitida por las autoridades de Antigua y Barbuda, BetonSports ha cedido la jurisdicción internacional de la empresa y sus activos. Es importante para la protección de los consumidores que cualquier tipo de activos de BetonSports que haya quedado esté disponible para los depositantes y otros acreedores y que no se disipe con multas o penalidades dispuestas en forma impropia”.
Lebrecht Hesse, Presidente de FSRC, declaró, "Creemos que los Estados Unidos deberían asegurar que nuestros reguladores puedan controlar la aplicación de las leyes de Antigua y Barbuda para la disolución de BetonSports.” Se programó una audiencia para el 4 de diciembre, en la cual BetonSports tuvo la oportunidad de responder a la aplicación de la orden de restricción.
Antigua y Barbuda, una pequeña nación caribeña, ha sido líder en el desarrollo, regulación y control del sector de juego online por mucho tiempo.
En 2005, la Organización Mundial de Comercio (WTO) votó a su favor en el litigio con Estados Unidos, y decidió que los esfuerzos de EEUU para prohibir la provisión de servicios de juegos y apuestas a los consumidores dentro de su país violaban los compromisos americanos de libre comercio bajo el Acuerdo General de la OMC en cuanto al comercio de servicios.
Antigua y Barbuda está involucrada en otros temas judiciales con los Estados Unidos ante la OMC, la cual debe determinar si EEUU está cumpliendo o no con las reglas.