Ellos defienden que la liberación de estos juegos, hoy prohibidos, va a generar renta y empleo para el pueblo.
Los legisladores aconsejan, sin embargo, que esta legalización sea controlada por restricciones rigurosas que impidan el desarrollo de actividades criminales paralelas, como el lavado de dinero.
El fue uno de los legisladores que pidió que se retire el capítulo que recomendaba la legalización y la regulación de los bingos en el informe final de la CPI de los Bingos, aprobado en el Congreso Nacional. El intento de incluir la recomendación en el documento fue la más nueva incursión que los defensores de los juegos de azar hicieron para liberar los bingos. Hay varios proyectos en trámite en la Casa que se encuentran frenados en las comisiones que regulan las apuestas en el país.
El diputado federal Francisco Garcia (PP) está a favor de la instalación de los casinos en áreas alejadas de las grandes ciudades, cercanas a las fronteras y en emprendimientos sobre el agua, como barcos. “Nuestro interior está pobre. Las Vegas era un territorio desierto al que nadie quería ir. Hoy, genera lucros”, comenta.