La ley, que requiere que los productores y comerciantes de equipamiento de juego obtengan licencias, entró en vigencia el 17 de julio de 2005. Sin embargo, el gobierno no ha adoptado aún las medidas necesarias para la implementación de la ley. La introducción de licencias es parte de una campaña legislativa a nivel nacional para restringir la industria del juego.
Los diputados consideran un proyecto que busca aumentar los pagos por las licencias emitidas a los equipos de juego, para presentar garantías bancarias obligatorias para aquellos casinos que abran sus puertas y para restringir la ubicación de los equipos.
Muchos legisladores regionales también han tratado de restringir a la industria del juego. Para convertirse en ley, un proyecto debería ser aprobado por la legislatura estatal en tres lecturas, por el Consejo de la Federación, por el senado en una lectura y debe ser firmado por el presidente.