El presidente de la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE), Miguel Carballeda, advirtió de una posible reducción de la acción social de esta entidad si no se le permiten otras vías de juego alternativas y persiste la pérdida en las ventas. “Estos problemas no se reflejan por ahora en la actividad de la organización, pero llegará un momento en que tendrán una afectación social directa, aunque tratamos que no sea así”, señaló Carballeda que se reunió con el jefe del Consell, Francisco Camps, dentro de una ronda de contactos con mandatarios autonómicos.
Carballeda cifró estas pérdidas en un 15% en los cuatro primeros meses de 2005, y justificó éstas por la competencia del Estado y la creación de Euromillones y se quejó que a ellos no los dejaron estar. “Euromillones es la que mejor se vende porque ofrece premios que superan los 40 millones de euros (50,34 millones de dólares), mientras que la organización de ciegos no llega a los tres millones (alrededor de 3,77 millones de dólares) en sorteos como el Combo, de reciente creación. “Queremos poder ser competitivos pero si no lo somos es porque no nos lo permiten”, dijo Caballeda y agregó que solicita nuevas opciones de juego. “Queremos que la ONCE pueda vender un sorteo extraordinario en Navidad, al igual que ocurre con la Lotería Nacional”, dijo para finalizar.