Las tribus Cheyenne-Arapho, nativas del Estado de Colorado, Estados Unidos, ofrecieron mil millones de dólares y la entrega de todas las tierras que hasta hace tiempo reclamaban al Estado, a cambio de un terreno cerca del aeropuerto internacional de Denver. El gobernador Bill Owens ha rechazado esa oferta, pero los representantes de las tribus aseguraron que continuarán en su lucha.
El vicepresidente de Goleen, Michael Brendzel, empresa que impulsa el proyecto para la construcción del casino, dijo que el tiempo puede estar del lado de los esfuerzos de las tribus para construir una sala de juego cerca del aeropuerto.