La Australian Racing Board, órgano que controla todas las carreras de caballos en Australia, resolvió declarar la guerra a las empresas que se están instalando en el país para operar los "bettings exchanges" (sistemas de intercambio de apuestas), sin que existan las debidas compensaciones para los hipódromos.
Las mencionadas empresas operan debido a una falla en la legislación australiana que no previó las apuestas por teléfono e Internet
"Esta es la mayor amenaza a la industria del turf que existe en Australia desde hace 170 anos", dijo Andrew Ramsden, presidente de la Australian Racing Board. "Vamos a seguir una estrategia para exigir la modificación de la legislación e impedir que empresas como Betfair y Tabcorp sigan actuando sin destinar nada al turf", afirmó Ramsden.