La legalización de casinos en México permitiría crear 70 mil empleos e inversiones cercanas a 2.000 millones de dólares. De acuerdo con una investigación del Senado de la República, con la apertura de ese tipo de establecimientos en el país el erario captaría 500 millones de dólares al año por concepto de recaudación de impuestos.
Un artículo publicado por la revista Mundo Ejecutivo de ese país señala que, al mismo tiempo, la apertura de las salas de juego permitiría acabar con el próspero negocio de los 1.200 casinos clandestinos existentes, los cuales manejan recursos equivalentes a 1% del Producto Interno Bruto (PIB), es decir, unos 6.300 millones de dólares.
Consultado por la revista en torno a la iniciativa presentada por 241 diputados de seis partidos políticos, el presidente de la Comisión de Turismo de la Cámara de Diputados, Francisco Javier López Mena, aseguró que "las posibilidades de legalización son reales".
En su opinión, los beneficios económicos y sociales que generaría la apertura de casinos en México "merece que se asuman los riesgos". La iniciativa prevé la creación de un Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) de 9% de los ingresos brutos del día, cuya recaudación se distribuiría entre los tres niveles de gobierno; 50% para el municipal, 30% al estatal y 20% al federal.
Para los inversionistas nacionales sería un negocio lleno de oportunidades, debido a que la apertura de casinos estaría condicionada a que fuera una compartida, es decir, 50% debe ser mexicana y el resto extranjera.