La Dirección Nacional de Casinos estima que en Uruguay hay casi 800 máquinas recreativas ilegales. Estos aparatos se encuentran mayoritariamente en el interior del país y en zonas suburbanas de Montevideo.
Canelones, San José y Maldonado son los departamentos en los que la Dirección General de Casinos detectó una proliferación de estas máquinas. Según el diario El Observador, la DGI y la Policía iniciaron hace 15 días una ofensiva para detener la instalación ilegal de estos aparatos.