Las máquinas tragamonedas son en la actualidad una oferta de juego muy popular en ámbitos de acceso público en Costa Rica, ya que su presencia es notoria en locales como pulperías y tiendas de todo el país.
Eso ocasionó que un grupo de padres de familia emitieran una nota señalando su alarma por la aparente adicción a estos juegos, que podría perjudicar a niños y jóvenes menores de edad.
De acuerdo a lo señalado, las autoridades “no tienen la capacidad de retirarlas en su totalidad, pues algunos de estos locales poseen patentes”. Solo en San José se calcula que hay unas 700 máquinas registradas, y las autoridades ya clausuraron una veintena de locales sin autorización oficial. Pero en otras regiones las actividades oficiales no dieron tan buen resultado. Como ejemplo basta con mencionar a San Pedro, en donde apenas se iniciaron los trabajos para detectar la legalidad de los locales en los que se ofrecen slots, y los operativos aún no se iniciaron por falta de personal.
En ambos ayuntamientos, los padres de familia reportaron información sobre las máquinas tragamonedas y exigieron aclarar cuales propician el deporte y hacen aportes a la sociedad, y cuáles sólo promueven la adicción al juego.