De la temporada 2003 a la actual, la industria del azar movilizó en Punta del Este un 139 por ciento más de recursos. En los dos casinos estatales y en las salas de máquinas tragamonedas distribuidas en la ciudad uruguaya, (también dependientes del Estado), se recaudaron durante enero 19.809.814 dólares, que representan U$S 11.524.146 más que en el mismo mes del último año. En el casino del hotel Conrad se jugaron casi 70 millones de dólares sólo en los primeros 31 días del año. En total, suman casi U$S 3.000.000 por día.
"El juego en Punta del Este es un entretenimiento más y así hay que analizarlo. Creció, lógicamente, pero como también aumentó el consumo. Lo tomamos como una muestra de la recuperación económica de la región", señaló el director de Turismo de Maldonado, Martín Laventure, que descartó así el riesgo de que el registro veraniego desemboque en un fenómeno de ludopatía.
Para el ministro uruguayo de la misma área, Pedro Bordaberry, el notable crecimiento en las apuestas veraniegas es una ecuación con varios componentes: mucha gente, más jugadores premium, más política de casinos y más marketing. "El Conrad, por ejemplo, apuesta a los jugadores de alto nivel. No diagrama espectáculos musicales como los de Juanes o Diego Torres por la venta de entradas, sino para atraer gente. El negocio de ellos es el casino. Y para que haya aumentado el juego, además, es importante la aparición del Cipriani", explicó.
El hotel Cipriani cuenta con la última licencia que otorgó por aquí el Estado uruguayo para explotar un casino, pero la gerencia del juego no es propia, como en el Conrad, sino que pertenece a la Nación. Como afirmó Bordaberry, la aparición de esta cadena modificó el panorama general, pues facturó en enero 8.775.000 dólares (no estaba en enero del último año).
Las recaudaciones y los proyectos futuros
El Cipriani y el Nogaró (el casino ubicado sobre la calle Gorlero) destinan un porcentaje de la recaudación (alrededor del 30% en cada caso) a las áreas de turismo y a la intendencia local. El Conrad, en cambio, paga actualmente un canon de 5.500.000 dólares, según informó Laventure en un artículo publicado hoy por el diario argentino La Nación.
Al ser consultados sobre nuevos proyectos de azar en la península, tanto Laventure como Bordaberry fueron categóricos en sus respuestas.
Para sumar bocas de acceso a la industria del azar, Laventure admitió que en algún momento aparecieron proyectos para erigir un nuevo hotel cinco estrellas, con casino incluido: "Por ahora, no hay nada firme. Pero, eventualmente, estudiaríamos la posibilidad de otorgar una nueva licencia".
"Tomamos el juego como un factor de desarrollo del turismo, pero así estamos bien. No nos hacen falta más casinos", aseguró Bordaberry. Por su parte, Laventure insistió en el mismo sentido: "Influye el marketing de las empresas, con publicidades por toda la ciudad y la propuesta de espectáculos, pero el crecimiento del juego no es un hecho aislado. Hay que enmarcarlo en el aumento del consumo".
Los números
En Punta del Este: en el Casino Nogaró y las salas con máquinas tragamonedas se facturaron US$ 10.762.095.
En el Casino del hotel Cipriani US$ 9.047.719.
En el Casino del hotel Conrad US$ 69.300.000.
En Piriápolis: US$ 2.535.740.
En La Paloma: US$ 726.014.
Cantidad de jugadores: en el hotel Conrad durante enero hubo un total de 196.392 jugadores. Y el promedio de juego en ese hotel fue de US$ 275 por persona.
Recaudación diaria: de los tres casinos y las salas de máquinas de azar sólo en Punta del Este fue de US$ 2.875.000.