La nueva iniciativa se trata de un juego de combinaciones llamado Euromillones en el que, a partir del primer semestre del 2004, ciudadanos españoles podrán apostarán con ingleses y franceses por conseguir un premio de entre 10 y 15 millones de euros. Según un estudio que ha conocido la SER, esto puede provocar unas pérdidas de entre 30.000 y 40.000 millones de pesetas en tan solo un año para la ONCE.
El portavoz de la organización, Fernando Mendía, ha reconocido que ha surgido la alarma entre los trabajadores. La nueva lotería europea, dice, compite directamente con el “cuponazo” que pone a la venta la ONCE cada viernes. El Euromillones tendrá un precio de dos euros por apuesta y se sorteará la noche de los viernes.
A todo esto, según informó SER, la Organización Nacional de Ciegos negocia un acuerdo con el gobierno para paliar los posibles perjuicios que les ocasione Euromillones.