El texto aprobado por la Comisión de Gobierno, que rebajó de los 21 casinos aprobados para todo el país, por la Cámara de Diputados, a sólo 15 -lo que en la práctica significaría la apertura de sólo ocho nuevos establecimientos, ya que hay siete en operaciones- ha provocado fuertes críticas de los legisladores que representan a las distintas regiones, quienes han calificado la normativa como "arbitraria y discriminatoria".
El marco regulatorio de los establecimientos de casinos en Chile comenzó a gestarse en 1992, cuando los senadores Carmen Frei, Ricardo Núñez y Gabriel Valdés presentaron mociones proponiendo el funcionamiento de salas de juego en sus respectivas regiones, como una forma de generar un efecto reactivador.
Sin embargo, el proyecto del Gobierno demoró seis años en ser aprobado con una serie de modificaciones por la Cámara de Diputados y desde el 6 de mayo de este año se encuentra en el Senado.
Entre los cambios propuestos al proyecto original existen varios reparos, que van más allá del número de casinos, y que estan referidos a la norma que dispone que no pueden instalarse a menos de 100 kilómetros, lo que por ejemplo, deja a Osorno sin la posibilidad de instalar una nueva sala de juego, ya que en Puerto Varas ya funciona un casino.