La velada no se dio tal cual estaba planeada. La fuerte tormenta que cayó sobre Buenos Aires ayer por la noche obligó a las autoridades de IGT a suspender el Gran Premio que se iba a correr en la pista del Hipódromo de Palermo. Sin embargo, la lluvia no empañó la fiesta.
Una vez que los invitados lograron escaparle al agua y ya con los presentes en las instalaciones del Hipódromo, el excelente servicio de gastronomía ofrecido sirvió para coronar una agotadora jornada desde la temprana inauguración de LGE.
A partir de allí, entre charlas amenas y caras conocidas que seguían hablando de negocios y de la actualidad del sector, se sucedieron una serie de shows que cerraron una gran velada. Una cantante de imponente voz se encargó de revivir hits conocidos por todos, mientras el humorista Juan Pablo Ibáñez alegró a todos los presentes con sus mil voces y sus chistes. También tuvieron su espacio la odalisca Zamara, recreando a Cleopatra, y el reconocido humorista Hugo Varela.