El contenido del dictamen del Proyecto de Ley de Casinos y Salas de Juego fue consensuado entre los diputados de la Comisión de Defensa y Gobernación, quienes decidieron que dichos establecimientos deberán funcionar exclusivamente en los hoteles de cuatro y cinco estrellas, para promover la industria turística.
El vicepresidente de la Comisión de Gobernación, José Figueroa, informó que acordaron establecer una moratoria de tres años para los casinos y salas de juegos, a fin de que puedan empezar a operar en los hoteles.
Además, se acordó que dichos establecimientos serán regulados por una comisión nacional de casinos y salas de juegos de azar, que sería presidida por el Ministerio de Gobernación e integrada por representantes del Ministerio de Hacienda y el Instituto de Turismo.
“Los nuevos negocios que van a ingresar a la industria turística tienen que funcionar en hoteles de cuatro o cinco estrellas, luego a los que van a ingresar y van a construir sus propios hoteles, se les va a permitir que dispongan de 60 habitaciones y podrán crear su propia sala de juegos y casinos, para luego completar el parámetro hasta las cien habitaciones”, declaró Figueroa.
La nueva legislación, que podría ser sometida a discusión y aprobación del Plenario dentro de quince días, contempla la prohibición para la instalación de máquinas de juegos y tragamonedas en pulperías, supermercados, farmacias y locales cercanos a las escuelas, con el propósito de evitar que los niños y jóvenes se desvíen de su responsabilidad de asistir a sus colegios, explicó.
Destacó que la Ley de Casinos estipula que por cada mesa de juego se pagarán 350 dólares como impuesto directo, y 30 dólares por cada máquina tragamonedas, además de tributar el Impuesto Sobre la Renta (IR).
Aseguró que todos los juegos (naipes, dados, máquinas tragamonedas), quedarán gravados con el 15 por ciento del Impuesto al Valor Agregado (IVA), señalando que no gozarán de las exoneraciones estipuladas en la Ley de la Industria Turística.