Los desacuerdos siguen siendo la moneda corriente a la hora de aprobar una legislación que permita a los mexicanos contar con casinos en su territorio. Los que están a favor argumentan que es necesario regularizar estos lugares para allegarle más recursos al fisco, darle seguridad social a los empleados de esos negocios y, sobre todo, ofrecerle valor agregado a los servicios al turista nacional y extranjero.
Hace ya años que surgió la discusión sobre la conveniencia o no de autorizar la operación de casinos en México, con fundamentos muy variados. La prohibición de instalar casinos data del 24 de junio de 1938, cuando en un decreto el entonces presidente Lázaro Cárdenas del Río ordenó su abolición, bajo el argumento de que por ";su propia naturaleza";, son focos de atracción del vicio, las mafias y la explotación por parte de apostadores profesionales.
De acuerdo con la actual Ley de Juegos y Sorteos, en ese país está permitida la Lotería Nacional para la Asistencia Pública, así como el ";Melate";, Pronósticos Deportivos, los palenques, carreras de caballos pura sangre, el juego de ajedrez, el dominó, los dardos, el boliche, el billar, el de pelota en todas sus formas, las carreras de personas, vehículos y de animales, pero no existe una clasificación del juego que indique dónde deberá practicarse cada uno.
Por otra parte, el Proyecto de Ley de Juegos con Apuestas y Sorteos, congelado en la Cámara de Diputados, propone una nueva clasificación de los juegos, como la ruleta, los dardos, los naipes, la rueda de la fortuna, las máquinas tragamonedas, los juegos de números y eventos deportivos, así como carreras de caballos, de galgos y las peleas de gallos, entre otros.
Se precisa en el mencionado texto que los establecimientos tendrían que estar ubicados exactamente en los lugares que la Comisión autorice para su funcionamiento. Los accesos a dichos establecimientos no deberán instalarse a menos de 200 metros de instituciones de educación media superior, así como hospitales y lugares de culto religioso debidamente registrados ante la Secretaría de Gobernación.
Pese a que se analizaron los pros y los contras de la instalación de casinos, esta iniciativa quedó estancada en el Congreso y provoca toda clase de irregularidades. En este sentido, el presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles (AMHM), Miguel Torruco Marqués, señaló que la postura de esta agrupación es que la Ley de Juegos y Sorteos con Apuesta, que no ha sido modificada desde 1947, tiene que ser reformada. El argumento es que durante los últimos 56 años se ha interpretado en forma discrecional, beneficiando a un selecto grupo de mexicanos.
";Son tiempos de cambio y también son tiempos de quitarnos cualquier tipo de tabú, trabas y atavismos ancestrales, y enfrentarnos con realismo y con una visión no solamente política sino también económica"; aseguró Miguel Torruco Marqués; e informó que tan pronto se integren las comisiones en la Cámara de Diputados, los hoteleros volverán a insistir, a través de las instancias de Turismo, de Gobernación y de Seguridad, para que se discuta el tema de las modificaciones a esta ley para hacerla moderna y clara.
";Las leyes en nuestro país deben de ser claras, transparentes y aplicables, solamente así se fortalecen la seguridad jurídica y el Estado de Derecho";, puntualizó Torruco. Además, asegura que el juego clandestino genera millones de dólares, pero el personal que las opera no está en ningún régimen tributario,cuando lo que requiere el país es ampliar la base gravable; ";esta sería una forma de clarificar una actividad que existe";.
El dirigente hotelero denunció que en la actualidad la ley privilegia a un pequeño grupo de mexicanos y no a la población en su conjunto; ";lo que buscamos es que si un inversionistas quiere poner un bingo, vaya con las autoridades, requiera simplemente la solicitud y se lo permitan";. En la actualidad ";generalmente se les niega porque contraviene la Ley de Juegos y Sorteos, mientras que a otras personas se les da carta abierta, lo que quiere decir que esa ley no es pareja para todos los mexicanos"; enfatizó.
Torruco añadió que los permisos que se han dado para establecer bingos sólo compete a la autoridad federal; ";los motivos ellos los sabrán, nosotros somos respetuosos de las decisiones, pero estamos hablando de que la Ley de Juegos y Sorteos tiene que modernizarse para que no sea interpretada en forma discrecional";. Además, expuso que en la actualidad operan casinos en 130 países del mundo cuyos gobiernos los conciben como un complemento al menú de atractivo para el turismo, mientras que en nuestro continente, excepto en El Salvador, Brasil, Cuba y México, existen este tipo de establecimientos que son debidamente supervisados por las autoridades.
";Además provocan inversión, derrama económica interna, reactivan la cadena productiva, generan empleo y obviamente esto es un complemento para poder traer segmentos de alto poder adquisitivo";, aseguró. Para poder ser potencia turística y tener mayores ingresos hay que experimentar los distintos nichos de mercados de modo que vengan los grandes viajeros con derramas superiores a mil 200 dólares per cápita y que demandan entretenimiento nocturno.
El líder hotelero puso el ejemplo de los centros nocturnos de talla internacional que se amortizan gracias a las utilidades del juego, ya que operan con elevados costos de operación. ";Sin ir más lejos, se acaba de abrir el gran casino de Belice que está a 15 minutos de Chetumal, y tenemos información que es visitado por siete mil 500 mexicanos los fines de semana";, reveló el dirigente, y remarcó que si se quieren generar empleos y reactivar la economía, ";que sea en este país y no en los dos vecinos del norte, Estados Unidos y Canadá";.
Por su parte, el senador Gustavo Cárdenas Gutiérrez, presidente de la Comisión de Turismo de la Cámara alta, reconoció que el tema de casinos es muy polémico, pero a través del tiempo ha venido permeando en la sociedad mexicana. ";El juego existe en México desde hace ya muchos años, como las peleas de gallos, las carreras de caballos, que están contempladas en la actual legislación";, subrayó.
Calculó que existen más de 1.200 casinos clandestinos en el país, que operan en un régimen de corrupción, y por si fuera poco sus empleados no tienen prestaciones ni protección laboral. ";Yo creo que si se legislara sobre esta materia, tendríamos la oportunidad de poder hacer una ley con su reglamento y con candados, para que no se preste al lavado de dinero ni para el fomento de la prostitución";, sostuvo.
Consideró que que los nuevos ordenamientos traerían beneficios importantes al país, tanto en la generación de empleos como en divisas, y ";obviamente aumentaría una noche más por cada turista que nos visite";. El legislador dijo que en relación con los ";bingos";, ";yaks";, ";calientes"; y otros lugares que gozan de permisos para juegos con apuestas, se tiene que ";tomar cartas en el asunto a fin de poder hacer que entren a un régimen fiscalizador, que verdaderamente tengan su licencia";.
Planteó que aunque las ferias y los palenques están contemplados en la ley, la mayoría de la veces se realizan sin el permiso que les da Gobernación, ya que lo solicitan, argumentan que está en trámite y la respuesta les llega después de realizada la feria. ";Estamos viviendo una simulación; realmente los palenques existen en todos lados, las apuestas a gallos son más de un millón; creo que en este aspecto hay que tomar cartas en el asunto y que se legisle en esta materia";, insistió.
El senador Cárdenas juzgó necesario, sobre todo, revisar los permisos de ";bingos"; y ";yaks";, a fin de clarificar de qué forma los ha concesionado la Secretaria de Gobernación, pues no hay materia al respecto en cuanto a la legislación. No controlamos ni recibimos ningún beneficio; tampoco estamos generando empleos verdaderos ni recogiendo alguna estancia más de noche, en una actividad que se podría hacer abiertamente";.
La apertura de casinos podría autorizarse en ciertas regiones del país para impulsar el desarrollo económico; se buscaría que en esos lugares exista la infraestructura necesaria para promoverlos, llevar a la gente y que sirvan como centros de desarrollo económico, concretó.