El Consejo Empresarial del Sector del Juego (CeJuego) de España aseguró que el Gobierno tergiversa las cifras del juego privado para estigmatizarlo, tras analizar el Informe de Adicciones Comportamentales del Ministerio de Sanidad.
Según la asociación que engloba al 70% del juego privado, el informe que sirve de inspiración para diseñar leyes, publicar noticias o impulsar iniciativas parlamentarias “no se estaría elaborando de manera rigurosa e imparcial”.
“Ya desde la etapa de Alberto Garzón en el Ministerio de Consumo, el relato del Gobierno es que las cifras de juego están disparadas y que es por culpa del juego privado, y necesitan que el relato y el dato coincidan. Es por eso por lo que hemos observado desde hace años cómo la realización de la encuesta busca conseguir los datos que quiere, reduciendo su carácter riguroso y académico”, denunciaron en un artículo de The Objective.
En esta línea, informaron que se han puesto en contacto en numerosas ocasiones con la Delegación del Plan Nacional sobre Drogas para transmitirle sus quejas sobre el estudio, pero no han respondido a sus peticiones.
De acuerdo a CeJuego, la primera manipulación consistiría en que las loterías instantáneas se ubican en un grupo distinto al de las apuestas deportivas. El informe coloca a la lotería en el de menor riesgo (contemplando intervalo de juego, continuidad y disponibilidad), a pesar de que el único juego que crece año tras año en clientes es el público y el de la ONCE (loterías y rascas), dos categorías a las que no se aplica ninguna medida restrictiva. “Claramente, esta clasificación busca proteger en el relato y las conclusiones que se hagan del informe a los juegos públicos de SELAE y de la ONCE”, afirmaron.
La segunda es que, para indicar el grado de juego problemático que existe en España, se utiliza una metodología que busca amplificar el problema, a pesar de que el juego problemático en el país es uno de los más bajos de Europa. Para CeJuego, el Ministerio de Sanidad “cocina datos” para “que las cifras casen con su discurso, es decir, para que los datos muestren porcentajes altos de juego problemático”, incurriendo en “errores absurdos”. Frente a esta cuestión, exigieron al Gobierno que “no juegue con las cifras, especialmente cuando se refiere a temas de salud pública”.
Por último, la entidad que dirige Alejandro Landaluce acusó al Ministerio de Consumo por “entrometerse en la realización del estudio, pidiendo quitar tablas que mostrasen datos que no convenían al juego público o pidiendo cambiar preguntas del cuestionario para ganar el relato”.