Ana María Padrós, ejecutiva con experiencia en empresas proveedoras y operadoras, y experta en el sector de las apuestas deportivas en Perú, afirmó que el proceso regulatorio del sector del juego y las apuestas online de dicho país es “un buen referente” para otros países y jurisdicciones de la región.
En entrevista con Yogonet, Padrós destacó que la publicación del reglamento para el sector online como la noticia más importante para la industria peruana y resaltó que el regulador se ocupe de las consultas sobre el texto en cuestión, el cual entrará en vigencia en febrero del próximo año.
¿Cuál es el balance del 2023 para la industria del juego en Perú?
Definitivamente, fue un año importante para la industria; lo más resaltante, la regulación. El 13 de octubre finalmente fue publicado, en el Diario Oficial El Peruano, el reglamento de la Ley 31.557, que regula los juegos a distancia y las apuestas deportivas a distancia, modificada por la Ley 31.806. Este hecho proporciona un marco legal que protege a los consumidores, garantizando equidad y transparencia en las operaciones. La entrada en vigencia de la regulación, a partir del próximo año, generará ingresos fiscales significativos para el país.
A nivel de resultados para la vertical de apuestas deportivas, fue un año sin Mundial de fútbol, sin Copa América y sin Olimpiadas; pero a pesar de ello mantuvo un buen nivel de crecimiento. En cuanto a la vertical casino online, ha crecido de manera sostenida, siendo un desarrollo interesante.
Sobre la inversión en marketing puedo decir que este año se ha vivido una guerra de precios. El ingreso de competidores de gran importancia internacional elevó las pujas de los medios digitales, las tarifas de los medios offline y el valor de los patrocinios a equipos de fútbol. Año de gran inversión y lucha por el protagonismo.
El 2024 se iniciará con la entrada en vigencia de la ley que regirá el sector online en Perú, ¿cómo espera que se desarrolle este proceso?
Espero que se desarrolle de manera ordenada. Considero que la mayor parte de los artículos del reglamento están claros y las pocas dudas que hay, de hecho, se están aclarando a través de consultas al ente regulador.
Desde su punto de vista, ¿cuál fue la noticia o evento de la industria más importante del año?
Para Perú fue, sin duda alguna, la promulgación de la modificatoria de ley y posterior publicación del reglamento.
Además de Perú, países como Brasil y Chile se hallan discutiendo cuál será el rumbo legal del juego online. ¿Cuál es el balance que hace de estos debates en la región?
La situación legal del juego online en América Latina varía mucho según el país. Mientras algunos países cuentan con reglas claras y posiciones coherentes, otros están en proceso de definir sus posturas. Considero que el proceso de Perú es un buen referente para otros países de Latinoamérica. De hecho, Colombia fue referente para Perú por ser el primer país de la región que reguló a las apuestas online. En Argentina, más de la mitad de las provincias cuentan con su propio marco legislativo.
Sin embargo, países como Chile y Brasil discuten sobre cómo regular la actividad con posiciones, en algunos casos, confiscatorias para los operadores. En Chile, las casas de apuestas aparecieron en 2021, la mayoría extranjeras, y empezaron a realizar importantes inversiones patrocinando equipos de fútbol. Eso les ha permitido posicionarse en ese mercado y organizarse para servir de apoyo en el momento en el que se geste la regulación del sector. Pese a ello, están bloqueadas por la Corte Suprema por no estar domiciliadas en el país. La resolución tuvo consecuencias inmediatas en el fútbol chileno. Las empresas están dispuestas a someterse a una nueva regulación que incluya el establecimiento obligatorio de las operaciones en el territorio chileno y el pago de impuestos. Veremos qué pasa en los siguientes meses.
En Brasil, mientras tanto, la votación en el Senado para el proyecto de ley sobre la regulación del juego ha sido finalmente aplazada, habrá que esperar a ver en que termina finalmente, esta historia viene desde 2018, parece que seguir esperando es lo que toca.
Personalmente, apuesto por un mercado regulado y ordenado, que aporte tributos importantes al país y que, a la vez, permita que sean operaciones rentables y sostenibles en el tiempo, para que de esta forma de trabajo y estabilidad a su talento humano y proveedores de la industria.