La Comisión de Control de Juego del Reino Unido (UKGC) anunció el miércoles que ha multado al operador sueco de juego online LeoVegas por un monto de GBP 1.32 millones ( USD 1.34 millones), luego de que una investigación echara luz sobre problemas relacionados al lavado de dinero y la responsabilidad social.
El operador, que tiene varios sitios en funcionamiento —leovegas.com, slotboss.co.uk, pinkcasino.co.uk, betuk.com, and 21.co.uk—, también recibirá una advertencia oficial y será auditada "para asegurar que se implementen de manera efectiva sus políticas anti-lavado de dinero y de responsabilidad social", detalló el regulador del Reino Unido.
Leanne Oxley, el director de Aplicación e Inteligencia de la Comisión del Juego, indicó: "Identificamos esto a través de una actividad de cumplimiento y continuaremos tomando acción contra otros operadores si no aprenden la lección que nuestro trabajo de aplicación provee".
LeoVegas fue hallado responsable por haber incurrido en una serie de fallas de responsabilidad social, como no establecer los disparadores de gasto adeciados, y poner un límite de tiempo más alto en lo referido a horarios habilitados para jugar sin razón ni explicación.
Gambling operator LeoVegas will pay a £1.32 million fine for social responsibility and anti-money laundering failures: https://t.co/Hz7yvttR60
— Gambling Commission (@GamRegGB) August 3, 2022
El operador también fue acusado de no acatar su propia política de "interactuar con sus clientes que muestran indicios de daño". De acuerdo con el regulador, LeoVegas "no tomó en consideración la guía del 2019 de la Comisión sobre interacción con los clientes".
En términos de las fallas en relación a la prevención de lavado de dinero, los disparadores financieros del operador para las revisiones bajo esta categoría estaban "muy altas y poco realistas" como para gestionar de manera efectiva los riesgos de riesgo de dinero y financiamiento terrorista.
De acuerdo con el regulador, LeoVegas se basaba en umbrales de activación ineficientes y en información inadecuada en cuanto a la cantidad que se debía permitir gastar a un cliente en función de sus ingresos o su patrimonio, o de cualquier otro factor de riesgo.
Además, la empresa disponía de controles ineficientes, lo que permitía que se produjeran niveles significativos de gasto en juegos de azar en un corto espacio de tiempo sin saber nada de la situación financiera de los clientes.
"Este caso es un ejemplo más de que los operadores no protegen a los clientes y no están atentos a los riesgos de blanqueo de capitales en su negocio", concluyó Oxley.