La capital de Málaga tendrá que cerrar bares y comercios al superar la tasa de los 1.000 contagios de coronavirus por cada 100.000 habitantes, el límite establecido por la Junta de Andalucía para ordenar el cierre de toda actividad no esencial.
Aunque la semana pasada, la ciudad no superó esta medida, después de un fin de semana en los que se han detectado 1.640 contagios más solo en la capital, la tasa de incidencia se situó ayer en 1.008, según los datos del Instituto de Estadística y Cartografía.
Llegados a este punto, los establecimientos comerciales y de hostelería tendrán que bajar sus persianas, al menos durante las próximas dos semanas. Así lo confirmó la Junta de Andalucía tras la última reunión del Comité de Alertas de Salud Públicas. El siguiente examen será el 15 de febrero.
De forma detallada, según lo publicado por el BOJA, los únicos negocios que podrán seguir abiertos son los comercios minoristas de alimentación, bebidas, productos y bienes de primera necesidad; centros, servicios y establecimientos sanitarios; servicios sociales y sociosanitarios; farmacias; parafarmacias; clínicas veterinarias; mercados de abastos; ópticas y productos ortopédicos; productos higiénicos; servicios profesionales y financieros; prensa, librerías y papelerías; floristerías; gasolineras; talleres mecánicos; servicios de reparación y material de construcción; ferreterías; estaciones de la ITV; estancos; equipos tecnológicos y de telecomunicaciones; tiendas de alimentos para animales de compañía; servicios de entrega a domicilio; tintorerías; lavanderías, peluquerías; actividades de empleados del hogar y mercadillos.
En el sector de la hostelería, obligado al cierre, se permiten algunas excepciones, como mantener la entrega a domicilio y recogida en establecimiento, con limitaciones horarias –hasta las 23.30 y 21.30 horas, respectivamente–.
Con respecto a la cultura y el entretenimiento, tendrá que paralizar su actividad con el cierre de museos, cines y teatros. Por último, no se permitirá visitas a las residencias de mayores, se prohíbe la celebración de congresos y todo tipo de reuniones profesionales, y se ordena el cierre de establecimientos de juegos recreativos o de azar.