Javier Molinera, quien hace siete meses asumió como jefe del Servicio de Control de los Juegos de Azar y Apuestas de la Policía Nacional de España, consideró que la problemática del juego es compleja por la amalgama de normas a las que está sujeta.
El Gobierno tiene la competencia en los juegos de azar online (apuestas, juegos de casino, máquinas de azar, póquer y bingo) y en los juegos que se producen en todo el territorio (como las Loterías y Apuestas del Estado y la ONCE). Las casas de apuestas presenciales y los salones de juego son competencia de las comunidades.
Más allá de las 17 regulaciones y las normativas propias de cada actividad, Molinera dejó en claro que las 3.000 salas de juego "no son incumplidoras". "Si existe un problema y la comunidad autónoma lo remedia, el sector no se queja ni piensa que se vulneran sus derechos", sostuvo el funcionario, según el portal Heraldo.es.
El Servicio de Control de los Juegos de Azar y Apuestas funciona desde 1977, está integrado por 13 agentes y tres grupos operativos especializados —con sede en Madrid— más otros 85 efectivos en provincias. "Trabajamos para que el jugador que responsablemente juega sepa que accede a una actividad lúdica y segura, que sepa que no le van a engañar", señaló Molinera. En 2019, realizó 64.524 inspecciones y levantó 1.467 actas de sanción.
"El sector del juego cumple las normas. Policialmente, no vemos ningún problema social que no se pueda atajar. Cuando hacemos inspecciones, normalmente todo es correcto, y cuando hay algo que no se ajusta a la norma, se propone para sanción", declaró el inspector jefe de la Policía Nacional de España, en un momento en el que la industria del juego está bajo la lupa en este país.