El plan de incluir este impuesto fue dado a conocer por el secretario de Hacienda, Raúl Navarro Gallegos, quien entregó el Presupuesto de Egresos y Proyecto de Ley de Ingresos para el ejercicio 2019 que asciende a 68.043 millones de pesos.
"Viene la reforma de que pretendemos un impuesto para quienes apuestan en los casinos, es una propuesta que está haciendo el Ejecutivo y pretendemos, mediante un cobro a quienes apuestan, una tasa impositiva por apostar", precisó el funcionario estatal, según publica el diario local El Imparcial.
Sin especificar aún la tasa impositiva que se busca cobrar, indicó que se pretende que los ingresos por el impuesto a las apuestas se destinen a un fondo que operará para la prevención de adicciones, el cual podría reunir alrededor de 100 millones de pesos (USD 4.903.000).
Nuevo León es uno de los estados de México que aplica el impuesto a quienes apuestan y lo hace hace dos años, mientras otros como Aguascalientes lo acaban de proponer en el proyecto de Ley de Ingresos para 2019.
En Aguascalientes se busca cobrar un impuesto del 10% a los apostadores y se asegura que el fin no es recaudatorio sino de control, dado que sólo afectará a la población que acude a los casinos.