Codere anunció hoy sus resultados del tercer trimestre y el acumulado de los nueve primeros meses del año, según fueron aprobados ayer por unanimidad de sus consejeros. La compañía obtuvo ingresos operativos acumulados entre enero y septiembre de 2018 por 1.115,6 millones de euros, lo que representa un 8,2% menos que en el mismo periodo de 2017.
Este descenso se debe, fundamentalmente, a la fuerte devaluación de las monedas latinoamericanas frente al euro, en particular el peso argentino. A tipo de cambio constante, los ingresos del Grupo en el periodo crecieron un 10,4%, respecto al año anterior. El mercado europeo registra así un crecimiento en los ingresos operativos cercano al 9%, respecto al mismo periodo el año anterior, reflejando un crecimiento del 19,8% en España y del 2,6% en Italia.
Codere logró además un beneficio bruto de explotación (EBITDA ajustado) de 203,6 millones de euros en el período enero-septiembre de 2018, un 1,8% por encima del mismo periodo 2017. Este resultado refleja el impacto de las medidas de mejora operativa y eficiencia que se han implementado y la resistencia de la compañía a un entorno macroeconómico y regulatorio adverso, marcado por aumentos de impuestos (especialmente en Italia y Argentina), y la devaluación de monedas latinoamericanas.
El beneficio neto del periodo refleja una pérdida de 55 millones de euros, debido a las pérdidas generadas por la evolución cambiaria y la aplicación de la contabilidad inflacionaria en Argentina, al sobrepasar ésta el 100% de inflación acumulada en tres años (entre ambos suman 47 millones de euros), así como a los gastos no recurrentes relacionados con la transformación de la compañía impulsada por su nuevo liderazgo. Excluyendo los efectos mencionados, el resultado neto sería positivo en 22 millones de euros.
Las inversiones realizadas en los nueve primeros meses del año se incrementaron un 4,5%, respecto al mismo periodo en 2017, hasta los € 113.600 millones, dedicando € 55.000 millones a proyectos de mantenimiento y € 57.000 millones a crecimiento, destinados principalmente a impulsar el negocio de máquinas de México y Panamá. A cierre del periodo, la compañía contaba con una caja de € 102.000 millones y una liquidez de € 180.000 millones.
En términos de capacidad la compañía ha aumentado el número de máquinas un 1,1%, hasta las 56.219 unidades, en comparación con las 55.599 del mismo periodo de 2017. Este aumento ha sido liderado por España (10,6%) y México (9,1%). La compañía además mantiene 144 salas de juego e incrementa en un 52,5% los puntos de apuestas deportivas hasta los 7.152.
Vicente Di Loreto, director general de la compañía, aseguró que “a pesar de que la situación macroeconómica de Argentina ha seguido teniendo huella en nuestros resultados, nuestra posición es sólida para hacerle frente y mantenemos los lineamientos estratégicos de nuestro plan de negocios. En este periodo, hemos logrado un EBITDA ajustado creciente y márgenes en expansión que nos permitirán seguir consolidando nuestro posicionamiento competitivo en cada mercado y nuestra capacidad de generar resultados positivos”.