A través de la LVP y los códigos de la ESIC se busca transparencia en las apuestas

Los eSports consolidan su profesionalismo en España y Argentina

La ESIC proyecta que las apuestas en eSports crezcan, desde el punto de vista de facturación, a más de 100 mil millones de dólares en los próximos cuatro años.
02-08-2018
Tiempo de lectura 4:15 min
La Liga de Videojuegos Profesional (LVP) de España homologó días atrás el reglamento de la Superliga Orange de League of Legends con la Esports Integrity Coalition (ESIC), para combatir los riesgos que se presentan junto a la profesionalización de la actividad en torno a las apuestas deportivas, como el fraude y los arreglos. En Argentina, la LVP dará sus primeros pasos con diversas ligas locales para brindar apoyo y estructura para profesionalizar a equipos emergentes.

La Liga de Videojuegos Profesional (LVP) de España se asoció con la Esports Integrity Coalition (ESIC) para combatir los riesgos que se presentan junto a la profesionalización de la actividad en torno a las apuestas deportivas, como el fraude y los arreglos. El vínculo más reciente se materializó días atrás con la homologación normativa de la Superliga Orange de League of Legends por parte de la ESIC.

Esta última es una organización internacional, a la cual LVP se adhirió a principios de año, que se encarga de velar por la integridad de las competiciones de videojuegos y luchar contra las trampas y otras formas de manipularlas. Para ello, ESIC se dedica a formular códigos, formar a los actores del ecosistema de los esports y resolver los conflictos que puedan surgir en sus competiciones.

En España, la LVP trabaja activamente desde 2011 y organiza más de tres mil torneos amateurs por año, y la Superliga profesional tiene 10 millones de espectadores únicos al año. En cuanto a la nueva normativa para la Superliga Orange, ésta se compone de tres puntos fundamentados en la estructura de ESIC: el código de conducta, el código ético y el código anticorrupción, destinado a preservar la integridad de la competición, monitorizando las apuestas y evitando la manipulación de resultados para beneficiarse de ellas.

Sergi Mesonero, cofundador de la LVP, explicó en una entrevista al sitio Portaltic que desde hace cerca de veinte años "todas las partidas de competiciones oficiales están grabadas, con la posibilidad de hacer un seguimiento de cada uno de los movimientos".

El especialista observó que en el fútbol un jugador puede exagerar una caída para intentar forzar algún tipo de penalización, pero en el caso de los eSports "los controles son enormes" y negó que se hayan producido trampas en competiciones oficiales en los últimos cuatro años. Incluso en el caso de las competiciones no presenciales, los jugadores tienen que conectarse a servidores con software especiales, realizar pruebas de identidad con los administradores o someterse a un control exhaustivo de las IP para que no haya trampas durante las partidas.

Pese a ello, el sector sigue dando pasos para velar por la integridad de las competiciones de videojuegos y luchar contra las trampas y otras formas de manipular las competiciones. Se prevé que las apuestas en eSports crezcan, desde el punto de vista de facturación, a más de 100 mil millones de dólares en los próximos cuatro años, según un documento de la ESIC relevado por Portaltic. Una cifra que, según Mesonero, incluye el mercado negro, activo principalmente en países como Rusia o China. "En el caso de España los volúmenes de las apuestas son muy pequeños", añadió.

El organismo internacional maniesta su preocupación por los grupos de crimen organizado y sindicatos de apuestas corruptos, que recurren al soborno y la violencia para el amaño de partidos. "Una situación para la que los eSports no están preparados actualmente", según la ESIC. Por este motivo, además de la reglamentación se busca formar a los profesionales del sector, de manera que entiendan que el simple hecho de "difundir información privilegiada, incluso sin ánimo de lucro, puede constituir un delito".

Por último, al ser consultado por una posible burbuja en el mundo de los deportes electrónicos, Mesonero reconoció que no se trata de un mercado asentado, pero añadió que nadie dentro del sector duda de que vaya a seguir creciendo. "No creo que la industria tenga una burbuja, pero sí que creo que puede haber unos activos que están extremadamente sobrevalorados", concluyó.

Nuevas oficinas en Argentina

Con el objetivo de potenciar el nivel y expandir los eSports en Latinoamérica, la Liga de Videojuegos Profesional dará sus primeros pasos en la Argentina —miembro de la Federación Internacional de eSports— con diversas ligas locales para poder brindar apoyo y estructura para profesionalizar a los equipos emergentes y no depender de torneos internacionales de videojuegos con estructuras inalcanzables, tanto de forma económica como deportiva. De esta forma, la LVP busca promover a los equipos de eSports en un ámbito donde podrán evitar las altas inversiones y costos que exigen los torneos en el extranjero, donde se exigen buenos resultados de manera rápida.

La LVP funcionará como un semillero para lograr que muchos equipos alcancen un determinado estándar profesional y estructural. De esta forma se evita que desaparezcan antes de llegar a su potencial por participar de forma prematura en la escena internacional.

Para comenzar a forjar este roce se crearon las primeras ligas locales oficiales de League of Legends y Clash Royale en la Argentina, con la idea de tener torneos nacionales amateur para luego poder expandirse, en 2019, a una "Super Liga" de equipos profesionales.

"La Superliga en la región será similar a la que se realiza en España. Nuestro objetivo es desarrollar los deportes electrónicos del mismo modo que lo hacen los deportes tradicionales", explicó al diario La Nación Juan Diego García Squetino, gerente regional de la LVP para Argentina, Chile y Perú, que ejerció de forma previa como director de marketing en la Liga Nacional de Basquetbol.

Vale destacar que la escena competitiva de cada juego, inclusive los que entregan más dinero en premios, depende tanto de sponsors como de una comunidad que consuma activamente como entretenimiento estos torneos. Y esto se da cuando se alinean desarrollador del juego, organizador del torneo, equipos profesionales y público. Si alguno de estos eslabones se rompe, es mucho más complicado lograr el profesionalismo necesario, ya que los equipos tienen costos de sueldos, con entrenamiento diario de entre cuatro a ocho horas, viajes e infraestructura. A su vez, el juego necesita inversión y los organizadores ingresos para la comercialización de las transmisiones de los torneos y eventos presenciales que vendan entradas y tengan auspiciantes.

En paralelo, un grupo de diputados presentaron en mayo un proyecto de ley para regular los deportes electrónicos en Argentina, mientras el fútbol argentino de primera división, a través de la Superliga Argentina, confirmó el lanzamiento de su campeonato oficial de eSports durante el próximo torneo: la e-Superliga.

 

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