En la Asamblea General celebrada el pasado 12 de junio se presentó el programa de acreditación de Anesar a cargo de la empresa OCACERT y su representante José Manuel Gil.
En las primeras pruebas realizadas, también se detectaron algunas cuestiones que deben corregirse para la obtención de la certificación, por emplo, una identificación más clara de los empleados, o la necesidad de mejorar la posición de los carteles de prohibición de entrada a menores de edad. Es decir, acreditado el cumplimiento normativo, se busca una mejora que otorgue a estos carteles una visibilidad óptima.
ANESAR considera muy importante que sea una entidad independiente y dedicada de manera profesional a esta actividad la que realice la auditoría para, en su caso, acreditar los locales en el referencial creado específicamente para este sector, con el fin de conseguir una mejora en los servicios ofrecidos a los clientes, y a la percepción social en general.
Con la modificaciones de este año de las normativas de Cantabria y Andalucía, se va completando el mapa de la máquina especial de salón, un proyecto iniciado por ANESAR hace varios años. En este 2018 se observa que el mapa ya se encuentra prácticamente completo, gracias al trabajo de fabricantes y operadores de salones, y responde a la necesidad de contar con un producto específico para los locales de juego.
Anesar analizó también el resumen ejecutivo del informe titulado la “Percepción sobre el juego de azar en España” de 2018. España se mantiene como uno de los países con menor incidencia del juego problemático. Los datos del estudio muestran un ligero repunte hasta el 0,5% de la población entre 18 y 75 años
La entidad también destaca en esta edición del informe la relación entre el juego y las compras compulsivas o impulsivas: “Aparece bastante clara la correlación entre estos niveles de sensibilidad y la participación en juegos de azar de todo tipo”.
Otra manifestación de esta racionalidad, observan, es que para quienes juegan en salas, las eventuales pérdidas son tomadas como el costo a pagar por un rato de distracción o de ilusión. “Al contrario de lo que se suele decir, los jóvenes juegan sensiblemente menos que la media de la población residente en España”, señala Anesar.
Y concluye: “Deseamos que estos datos ayuden a desmitificar algunas de las informaciones inexactas que, lamentablemente, aparecen en algunos medios y que este tipo de trabajos les ayuden a ser fieles a la realidad en sus afirmaciones”.