Entrevista exclusiva a Guillermo Gabella, director de Asuntos Públicos del Grupo Boldt

"El pliego refleja un negocio menos atractivo para la inversión, pero nos obliga a llevar una oferta competitiva"

08-06-2018
Tiempo de lectura 9:41 min
El 28 de junio se abrirán los sobres de la licitación de 3860 tragamonedas en siete casinos de la provincia de Buenos Aires. En exclusiva con Yogonet, Guillermo Gabella aseguró que Boldt esperaba este proceso porque el esquema de renovaciones parciales y breves dificulta la planificación a largo plazo. Además, opinó que el reciente cierre de tres casinos parece sensato, y calificó de “desafortunada” la iniciativa legislativa de cobrar una entrada a las salas de juego.

La gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, anunció en enero que iba a licitar la administración de 3860 máquinas tragamonedas que funcionan en siete de los doce casinos provinciales, además de cerrar tres de esas salas y un bingo. Se trata de la primera compulsa en 23 años, y la apertura de sobres iba a ocurrir en marzo, pero se postergó dos veces y finalmente se agendó para el 28 de junio.

La primera empresa en comprar un pliego fue Boldt, la firma que hoy opera las siete salas en juego y genera un win cercano a los 6700 millones de pesos anuales (casi USD 270 millones al cambio actual) en sus casinos bonaerenses, de los cuales se queda con el 50% y la otra mitad es para el Estado. Además, es dueña del edificio donde funciona Trilenium, uno de los casinos más grandes, en el municipio de Tigre. El plazo de concesión se fijó en 20 años, con posibilidad de prórroga por un año, e incluye condiciones particulares y especificaciones técnicas para la provisión y mantenimiento de máquinas electrónicas de juegos de azar. Las empresas Yojne, Codere, AJEST, Bingo Pilar y Casino de Victoria también adquirieron pliegos de licitación, a un valor de 500 mil pesos (cerca de 25 mil dólares).

En diálogo con Yogonet, Guillermo Gabella, director de Asuntos Públicos del Grupo Boldt con 23 años de trayectoria en la compañía, y presidente de la Asociación Latinoamericana de Juegos de Azar (ALAJA) entre 2004 y 2008 —durante su gestión se editó el primer manual de Juego Responsable—, remarcó que la firma opera desde hace casi 90 años, y a diferencia de los demás operadores actuales, su origen no estuvo vinculado al juego, sino a la gráfica de seguridad: “Nosotros entramos desde el control, porque somos una empresa tecnológica. Empezamos haciendo impresiones de billetes de lotería, fuimos generando sistemas de control online, y trajimos el primero de captura y procesamiento de apuestas que hubo en la Argentina”.

Desde ese sistema migraron a uno de control online en tiempo real de tragamonedas que fue el primero del país, y el primer modelo de operación de casinos que tuvo canon variable de esas características para controlar minuto a minuto lo que recaudaba el Estado fue un sistema provisto por Boldt en los casinos de la provincia de Buenos Aires, denominado CAS. Además, cuentan con un software propio de ticket in - ticket out (TITO), y desde allí ingresaron al negocio del juego.

¿La mayor parte de las ganancias de Boldt provienen del juego?
El grupo tiene muchas actividades, incluso la familia propietaria tiene emprendimientos propios en la ganadería y el sector inmobiliario. Boldt tiene desarrollos donde el juego es una actividad muy importante, el procesamiento tecnológico y desarrollo de sistemas integrales de captación de datos son un área muy significativa, y tenemos una empresa gráfica dentro del grupo, Boldt Impresores, que incluso hace poco compró la planta Amfin, donde estamos operando hace varios meses. El grupo ya es un conglomerado diversificado, un consorcio de rubros y negocios, todos con origen en sistemas de control, capacidad tecnológica, pero básicamente con esos valores, seguridad, transparencia. Éstos son muy significativos, sobre todo en nuestra industria del juego, que hoy está tan vituperada.

¿Cuáles consideran hoy como los principales desafíos o preocupaciones de la industria?
La palabra no es preocupación. Obviamente la actividad del juego, como en todas aquellas donde la tecnología hace un aporte y migración permanentes de modalidades de captura y procesamiento de apuestas, nos impone un desafío que es estar a la vanguardia de esos desarrollos. El grupo hace varios años desarrolla una software factory donde trabajan más de 50 expertos, quienes proveen desarrollos a empresas del grupo y buscan siempre soluciones y alternativas para lo que viene. Más allá de dificultades regulatorias que tiene la Argentina, debido a su esquema donde cada provincia dicta sus propias normas en materia de juego, y no hay coincidencias entre todas las jurisdicciones, creemos que en algún momento va a surgir un sistema de desarrollo de juego, apuestas deportivas y licencias por Internet, y como todas las compañías grandes del sector, estamos trabajando mucho en eso y siguiéndolo con mucha atención. Pero por supuesto que los tiempos de esa evolución no son los que nosotros quisiéramos, o los que se dan en el mundo, porque además en la Argentina también hay muchos prejuicios, y posiblemente ha habido algunos actores que no contribuyeron a la imagen positiva del sector.

En diciembre de 2016 se sancionó una ley que prevé el cobro de ingreso a casinos y bingos bonaerenses, ¿cómo evalúan esta medida, aún no reglamentada?
La iniciativa nos parece desafortunada. En primer lugar, allí el que explota es el Estado, con lo cual cobrar una entrada significa restringir el ingreso de jugadores, y también afecta al Estado por la recaudación fiscal generada por explotación del juego. Pero además es un error conceptual, como cobrar una entrada en un restaurant. El nuestro es un negocio de entretenimiento, el cobro termina siendo un desaliento que sí favorece al que opera una sala clandestinamente. Al igual que el aumento de la presión impositiva, estas medidas terminan beneficiando al juego ilegal. Hay sectores que sin conocer la actividad tienen prejuicios y quizás los traducen en figuras normativas negativas para la inversión y el sector del juego, el cual tuvo una gran depuración, donde los actores hoy son empresas importantes. En nuestro caso, o el de Codere, somos firmas que cotizan en Bolsa. Las principales compañías del sector en Argentina trabajan con estándares de control, calidad y seguridad muy altos a nivel internacional, no sólo local. Lamentablemente esos prejuicios que tiene la actividad y algunos dirigentes transmiten sin ningún tipo de cuidado generan este tipo de definición. Es una realidad con la que convivimos y hay que asumirla. En eso el sector, en su riñón, tiene que tener posiciones claras y tratar de acompañar proyectos que tengan que ver con el entretenimiento, con inversiones complementarias, el turismo. Creemos que el juego no debe ir hacia salas de juego puramente lúdicas, sino a centros de entretenimiento integrales. En nuestro grupo lo hacemos hace años, en todas nuestras operaciones del extranjero.

Los tiempos de evolución hacia el juego online en el país no son los que nosotros quisiéramos

¿Cuál es su postura frente al cierre de casinos por parte de Vidal? ¿Puede derivar también en un aumento del juego clandestino?
Hasta ahora lo que hizo la gobernadora fue disponer el cierre de salas que no rentaban, y creo que en ese sentido es lógico que en una provincia con prioridades sociales muy significativas y temas pendientes conceptuales muy postergados no pierda dinero el Estado en operaciones de salas de casinos no rentables, como las que cerró. Se cerró la de Necochea, que estaba mal ubicada y tenía muchas dificultades, el Estado perdía plata allí, en un lugar donde ya había un bingo, entonces no tenía lógica. Se cerró la de Valeria del Mar, que en definitiva estaba en la ruta en una zona donde ya hay casino y bingo en Pinamar, y otra sala más donde había ofertas muy cercanas. No creo que haya un criterio que vaya a fomentar el juego clandestino, en este caso las discusiones tienen que ver con políticas estatales de buscar que la oferta del juego esté limitada, pero en esas zonas la oferta es suficiente. En ese sentido, la decisión de la gobernadora tiene un correlato con la realidad que parece sensato.

Hay sectores que sin conocer la actividad tienen prejuicios y los traducen en figuras normativas negativas para la inversión y el sector del juego

¿El hecho de aportar el sistema de control para los tragamonedas que operan en la provincia implica una reducción del canon?
La provincia tiene dos modelos de operación en salas de juego. La de casinos, donde el explotador es el Estado y el privado provee servicios, en este caso la provisión de tragamonedas, y cobra un porcentaje por esos servicios. El porcentaje que cobra Buenos Aires es el mayor aporte porcentual que recibe el Estado por el juego en las principales provincias argentinas. La otra modalidad es la de los bingos, donde hay un tercero beneficiario de una entidad de bien público, que paga un canon, y el Estado recibe un 34%, contra un promedio de 50 a 55% en el caso de los casinos. Eso varía no según el sistema, sino de la inversión que el privado hace en los casinos. Con la licitación va a haber un esquema nuevo, dividido en tres canastas, y habrá porcentajes para cada una en función de las ofertas que haya, con un pliego confeccionado con muchos más servicios en cabeza del privado de lo que hoy tiene, con lo cual también el negocio, en términos de porcentajes para el privado, cambia sensiblemente. Pese a eso hubo siete grupos interesados que adquirieron pliegos, incluyendo grupos de mucho prestigio internacional, con lo cual será un proceso interesante para seguir y generará una buena oferta para la provincia.

¿Qué otros cambios implicaría el pliego?
En la fiscalización exige un sistema como el que se usa hoy. La provincia de Buenos Aires está a la vanguardia en sistemas de control, avalado por normas internacionales, de la firma GLI. La política del actual gobierno y la gestión del regulador, el IPLyC, ratifican esa posición, y tiene un sistema de exigencia en sistemas homologados iguales a los que operan hoy. Además pide sistemas de control adicionales con cámaras de video y vigilancia, que antes se proveían igual pero con menos especificación, y está claro que la gestión provincial está queriendo que la operación tenga un control absoluto y transparente en todas las áreas. Hoy los bingos tienen el sistema integrado al de Hiperión. Nosotros estamos homologados para proveer nuestro CAS a los bingos, y tiene certificación de estándares internacionales. A su vez, el que usa el Estado en los casinos, también es uno homologado a nivel internacional, pero la diferencia es que el dropeo físico lo hace el Estado, y el sistema contribuye como una auditoría adicional tecnológica. No habría problema en integrarse a Hiperión, porque es el mismo que ya funciona con los bingos. Sí es cierto que los estándares de control físico y visual que exige el pliego son mayores que los que tiene el Estado actualmente.

El pliego asigna más servicios alprivado, con lo cual el negocio cambia sensiblemente

¿Cómo se garantiza la transparencia al controlar la operación con su propio sistema?
La primera garantía de transparencia es la calidad del sistema, su homologación. Segundo, la transparencia tiene que ver con el operador. Nuestra empresa cotiza en Bolsa, o sea que tiene una serie de controles adicionales y estándares que también la rigen en ese sentido. Y en el caso de los casinos, el privado en la actual operación no puede manejar los tesoros ni el dropeo de las máquinas que opera el Estado, por más que las provea el privado, cosa que no pasa en los bingos. De hecho es un sistema que en términos de calidad de control está a la vanguardia en la Argentina y diría que en la región. En todas sus operaciones, el sistema de control lo provee Boldt. En el caso de la Provincia, también lo aportan para varios bingos, entre ellos con los principales operadores del distrito, como es el caso de Codere, del cual controlamos aproximadamente la mitad de sus salas mediante el sistema CAS.

Elsector no debe ir hacia salas de juego puramente lúdicas, sino a centros de entretenimiento integrales

¿Tienen alguna observación sobre el pliego, como el armado de canastas? ¿Qué modelo de explotación le es más conveniente a Boldt?
Las tres canastas se hicieron con criterio de buscar salas rentables con no tan rentables para que el inversor pueda gestionar ambas, invirtiendo en las dos alternativas (NdR: Trilenium se licita junto al casino de Pinamar, el Casino Central de Mar del Plata con el de Monte Hermoso, y el tercer grupo incluye el Hermitage de Mar del Plata, Tandil y Miramar). Es un pliego que refleja un negocio que no es tan atractivo en términos de inversión, pero para actores como nosotros que estamos hace mucho en la provincia nos obliga a tratar de esforzarnos para tratar de hacer una oferta competitiva. Afortunadamente hay otras empresas interesadas, con lo cual la competencia va a estar garantizada. Incluso hay empresas internacionales que no tienen una presencia histórica en la Argentina y compraron pliego, y dado que está en la calle desde enero, todos tuvimos tiempo suficiente para realizar nuestras consultas. Estamos todos en marcha y entiendo que hay una buena recepción de lo que hay que trabajar. El negocio es menos atractivo para buscar inversores, pero estamos jugando un partido que espero termine bien el 28 de junio. En los casinos de Santa Fe y Melincué participamos con un esquema de full license, donde el explotador es el privado, que por supuesto paga un canon. Desde lo operativo, es mucho mejor para nosotros ese modelo, que además permite mejor asistencia al público en la sala, aunque en el caso de provincia de Buenos Aires no puede prosperar por norma constitucional. Allí el juego debe ser de banca pública, con lo cual somos proveedores de servicios en casinos que explota el Estado a través del IPLyC, y hemos trabajado cómodos también en ese marco.

En líneas generales, ¿ven positivo que se haya llamado a licitación?
Nosotros queríamos que hubiera licitaciones porque con el esquema de renovaciones parciales y breves, sobre todo en una provincia con mucho déficit financiero, tuvimos problemas en el pasado para cobrar facturas y siempre es un tema que complica, con lo cual que haya un estándar de largo plazo es mucho mejor para cualquier inversor, como en nuestro caso, que quiere planificar inversiones estratégicas, y tener un horizonte de contrato de largo plazo con una licitación transparente. La inversión que demande el pliego es millonaria en dólares, y eso requiere reglas de juego muy claras y mucha transparencia para que una empresa importante decida invertir.

Juan Ignacio Grille
por Juan Ignacio Grille
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